Un grande del pasado curso quiere seguir dando la talla

S.M. LOGROÑO.

La Real Sociedad B es un equipo peligroso. Nunca suele considerarse a los filiales como equipos favoritos en la categoría, salvo en casos puntuales, sin embargo, los donostiarras consiguieron el pasado año ser uno de los mejores en Segunda B y colarse en el 'play off' de ascenso. En esta temporada, muchos de sus jugadores repiten en una plantilla muy joven, todos son futbolistas sub'23, y con indudable calidad.

Hasta el momento la clasificación mantiene a la Real Sociedad B en la mitad baja de la tabla con cinco puntos, pero puede ser una imagen engañosa, ya que ni las situaciones de los partidos ni el calendario le han favorecido. Los donostiarras sufrieron sus dos únicas derrotas ante el Racing y el Barakaldo, dos de los mejores equipos del grupo, mientras que empataron la pasada semana en Mareo ante un Sporting B que igualó en los minutos de descuento. Como local ha logrado mejores resultados, goleando en la segunda jornada a la Cultural de Durango (3-0) y empatando a un gol contra el Langreo. En Zubieta se sienten más cómodos, algo con lo que tendrá que contar el Calahorra.

El filial mantiene la base del pasado año, con jugadores que fueron fijos como el portero Zubiaurre, los defensas Ujía, Le Normand y Lapeña o los centrocampistas Guevara, Capilla y Muñoz. Futbolistas que sorprendieron y que cuentan ahora con una mayor experiencia. Además de su potencial técnico y frescura, el equipo siempre ha destacado por su sobriedad defensiva.

La Real Sociedad B tiene en sus filas a tres riojanos. Adrián Lapeña es el más destacado, ya que en las últimas campañas ha estado presente en las alineaciones de forma habitual. En esta, ha jugado todos los minutos. Además, dos delanteros, el logroñés Marcos Celorrio y el arnedano Jorge Martínez-Losa.

 

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