Sergio Rodríguez | Entrenador de la UD Logroñés

«Que el Gernika esté abajo no quiere decir que no sea peligroso»

Sergio Rodríguez conversa con Carlos Lasheras en los primeros minutos del entrenamiento de ayer en el Mundial'82. :: fernando díaz/
Sergio Rodríguez conversa con Carlos Lasheras en los primeros minutos del entrenamiento de ayer en el Mundial'82. :: fernando díaz

El técnico endurece su discurso para evitar que lo sucedido en Lejona se repita en Las Gaunas

JOSÉ MARTÍNEZ GLERALOGROÑO.

«¡Qué remedio!», exclamaba Sergio Rodríguez cuando le preguntaban si ya había olvidado el partido de Lejona y, sobre todo, los dos goles iniciales que lo marcaron y que definieron los ochenta y ocho minutos restantes. El técnico volvió ayer a recordar viejos conceptos dialécticos y palabras como «final» o expresiones como «las orejas del lobo» e incluso «cuchillo entre los dientes» para hablar del ánimo con el que llegará el Gernika a Logroño mañana sábado».

«Ya ha pasado (se refería a la derrota en Sarriena). Lo pasado es pasado y solo vale el presente. «Estamos centrados desde el martes en este partido. Lo enfocamos con humildad y con ganas de que llegue, porque esta semana ha sido uno poco más larga y cuando vienes de una derrota lo que deseas es jugar lo antes posible para cambiar la derrota por la victoria», admitía el preparador.

Y es que los jugadores anhelan competir cuanto antes cuando han salido cabizbajos de una cancha. Mañana tiene la oportunidad de medirse a un Gernika cuyos números invitan al optimismo, si bien generan cierto temor. No ha ganado aún en Liga. «Hemos visto el partido del pasado sábado y los goles. Está claro que nos faltó algo porque recibir dos goles en dos minutos no es habitual. Lo bueno es que competimos muy bien el resto del partido. Ahora bien, compromisos así son muy complicados, más allá del nombre del adversario. Debemos tener cuidado porque lo que nos ha hecho crecer en la tabla ha sido la concentración defensiva y mantener la portería a cero» indicaba el técnico.

El Gernika, como otros adversarios de este inicio de campaña, vive en descenso cuando el pasado año peleó por el play off. Rodríguez advierte de que es un equipo que no ha variado mucho respecto al de aquel éxito, más allá de los marcadores. «Ha remodelado su plantilla un poco, pero mantiene a casi todo el bloque titular de la pasada campaña, salvo a Olaetxea. Seguramente, ha logrado menos de lo que ha merecido por momentos puntuales. No lleva ninguna victoria, pero compite todos los días y tiene opciones de ganar, pero por algún detalle o ha perdido o ha dejado escapar la victoria», indicaba antes de recordar que la exigencia «siempre es la misma», a la que añadía el hecho de «jugar en Las Gaunas», una «ventaja» porque sus hombres están «acostumbrados a él y contamos ante nuestra gente».

A juicio del técnico, el cerocerismo que desvela el casillero de victorias de los vascos se debe a «cosas concretas» que han vivido en cada partido. «Les han pasado cosas que hacen ver que están en una dinámica negativa, pero lógicamente quieren invertirla y ganar. Para ellos es una final y para nosotros también», añadía.

El Sporting llegó a Las Gaunas sin conocer la victoria. El pasado año, los partidos ante rivales peor clasificados se convirtieron en murallas insalvables. «Cualquier equipo te coloca en dificultades y los de abajo compiten muy bien con los de arriba. No debemos pensar que por tener esa diferencia en la tabla el encuentro será más sencillo. El Gernika vendrá con el cuchillo entre los dientes en busca de los tres puntos y nosotros debemos afrontar el duelo en esta línea, pensando que es un enfrentamiento fundamental y que debemos hacer un buen partido», indicaba.

Sarriena ha vuelto a endurecer el discurso. No hay lugar para la relajación porque cuando ésta aparece los resultados no son los esperados. El escenario invita a Sergio Rodríguez a recordar que hubo una etapa muy reciente en la que su equipo sumó «tres puntos de quince», vivió en «descenso» y vio «las orejas al lobo». «Tenemos todos muy claro que ningún equipo es fácil. No hemos logrado ganar a conjuntos de mitad de la tabla hacia abajo, por lo que el razonamiento es claro. El Gernika viene en una mala situación, pero puede ser peligroso», admitía.

Peligroso. Cuidado con el calificativo. El once vasco despertará en un momento, lo que no se sabe es cuándo. «Ha estado dos años en los que ha protagonizado ráfagas de victorias que le aupaban en la tabla y luego se frenaba. Este año no las han experimentado aún, pero es un conjunto con futbolistas de nivel. Olaetxea es una baja importante, pero los tres medias puntas y el punta son los mismos», puntualizaba.

El preparador, y éste es uno de sus mensajes, tiene muy claro que si la UD Logroñés desea estar «arriba», debe ser «contundente» en este tipo de partidos y sacar «resultados muy positivos». «Si no, se complica todo y entras en una rueda negativa, de falta de confianza», aseguró. «Los equipos que el año pasado estuvieron arriba demostraron contundencia con los conjuntos de la zona baja. Pero repito, eso no quiere decir que el Gernika será un adversario sencillo. Para nosotros es como jugar contra el primero de la tabla», añadió.

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