«Tengo ganas de comerme el mundo»

Arnedo celebra junto a Muneta y a Paredes su gol al Burgos en Las Gaunas, el primero y el único hasta la fecha en Segunda B. :: fernando díaz/
Arnedo celebra junto a Muneta y a Paredes su gol al Burgos en Las Gaunas, el primero y el único hasta la fecha en Segunda B. :: fernando díaz

El jugador riojano regresó ayer a Logroño tras pasar por el quirófano el lunes, en Madrid. Su objetivo es iniciar la rehabilitación de su rodilla lo antes posible

JOSÉ MARTÍNEZ GLERALOGROÑO.

El 29 de marzo, Jueves Santo, Álvaro Arnedo caía lesionado en Gobela, el campo del Arenas de Gecho. Días después, se abría el peor de los escenarios al confirmarse la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda. Había que pasar por el quirófano y pensar en una larga recuperación antes de regresar a la competición, que en las cuentas más optimistas se fija en octubre. El lunes era operado en Madrid y ayer regresó a Logroño, aunque deberá volver a la capital de España para un nuevo examen. El centrocampista inició el mismo lunes la cuenta atrás, larga, para volver a sentir lo que es un partido de fútbol.

- ¿Qué tal ha ido la operación y cómo se encuentra?

- La verdad es que muy bien. Al menos, eso es lo que me han dicho. En estos momentos, con muchos dolores, pero lo importante es que la operación ha salido bien. Pasé por el quirófano el lunes y esta mañana [por ayer] me han dado el alta. Acabo de llegar a casa, a Logroño. Los médicos me han dicho que la rodilla estaba muy limpia y, además, han podido hacer lo que tenían previsto.

LA FRASE «No podíamos fallar en la segunda vuelta y hemos fallado; además, tampoco hemos tenido suerte»

- ¿Y cuál es su planificación a partir de este momento?

- Ahora tengo que guardar reposo absoluto durante una semana. Cuando se cumpla el tiempo, comenzaré a trabajar en la rehabilitación en Fremap. Además, desde el club ya me han dicho que me van a ayudar en todo lo que sea posible. Tengo que hablar con el doctor [Vicente Elías] y con Sergio [Rodríguez], pero la idea es comenzar la rehabilitación en cuento pueda.

- Vamos, que ahora se siente mucho más animado que días atrás, algo que es lógico.

- Sí, porque pienso ya en el futuro. Cuando te lesionas de gravedad, el disgusto es enorme. A mí me ha pasado y tardas unos días en recuperarte. Luego te dicen que tienes que entrar en el quirófano y, la verdad, es algo a lo que le tengo mucho respeto. Ahora mismo me duele mucho la pierna, pero sólo pienso en que el dolor desaparezca para comenzar a trabajar. Tengo ganas de comerme el mundo... pero sin dolor.

- A su adiós a la competición le ha seguido el del equipo al sueño de jugar la fase de ascenso. ¿Eran demasiadas las urgencias?

- Ahora mismo estamos a nueve puntos del cuarto clasificado cuando restan doce por repartir. Matemáticamente, la UDL no está excluida y sé que mis compañeros van a pelear hasta el último minuto de estos cuatro encuentros, pero la realidad es que es muy complicado ser cuarto. Sabíamos que el margen de error en esta segunda vuelta era menor; sabíamos que no podíamos fallar, pero no hemos ganado partidos que debíamos haber cerrado con los tres puntos, caso del Lealtad y de alguno más. Hemos fallado, pero tampoco creo que hayamos tenido una pizca de fortuna, porque hemos sido superiores a muchos rivales, si bien no hemos acabado victoriosos

- Esa es otra de las lecciones de esta categoría, que jugar bien o muy bien a fútbol no tiene premio en muchas ocasiones.

- Sí, pero tú ves sobre el césped que estás siendo superior futbolísticamente hablando. Por otro lado, hay cosas que un jugador o un equipo no pueden controlar, caso de la derrota en este último encuentro, frente al Mirandés. El colegiado pita, el equipo se queda parado y Cervero marca. Gol y victoria, pero el árbitro ya había pitado. Al final, pierdes.

- Por cierto, además de seguir el partido de Anduva en la grada, también vio al Gernika, escenario de ese gesto de Titi, que quiso celebrar su gol con usted en la grada. Dicen que en los malos momentos es cuando se ven a los amigos.

- Titi es un compañero, pero sobre todo es un gran amigo y para mí fue muy importante ese gesto, porque me hizo sentirme muy querido. Cuando coincidimos en nuestra primera etapa en la UDL, Titi y yo hicimos muy buenas migas y a día de hoy somos muy amigos. Le deseo lo mejor.

- Aunque ahora es algo secundario, ¿ha hablado con los dirigentes del club sobre su presente y futuro?

- Hablé en su momento con Juanjo [Guerreros] y me transmitió tranquilidad. Me dijo que no me preocupara, porque la entidad no me iba a dejar tirado. Ahora mismo, lo más importante es recuperar la rodilla y volver a jugar.

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