La UDL empieza a exprimir el gol

Los jugadores de la UD Logroñés forman juntos antes del inicio del partido del sábado./Fernando Díaz
Los jugadores de la UD Logroñés forman juntos antes del inicio del partido del sábado. / Fernando Díaz

El equipo riojano mejora sus números gracias a que ha cerrado su portería y a que ha elevado tímidamente su acierto rematador

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

La UD Logroñés no ha recibido goles en cinco partidos... y no ha marcado en otros tantos encuentros

Cuatro goles a favor y cinco en contra. Déficit de un tanto tras ocho partidos jugados y diez puntos sumados, siete de ellos en los últimos tres encuentros. Esos son los números de la UD Logroñés que explica el cambio vivido en rendimiento en dos datos concretos. Por un lado, no ha encajado ni un gol en los tres compromisos más recientes y, por otro, ha marcado tres tantos. Así es mucho más fácil acumular puntos.

La derrota en Las Gaunas frente al Sporting movió las entrañas del vestuario blanquirrojo, sobre todo las del cuerpo técnico. Cuatro jornadas sin ganar, con tres empates consecutivos, con un gol a su favor y otro en contra, ambos frente al Barakaldo. La segunda derrota consecutiva, siete días después en Calahorra, provocó le revolución silenciosa dentro de la plantilla. Desde aquel día en La Planilla, los blanquirrojos no han encajado ni un gol.

Acabar con la portería a cero es fundamental en una categoría en la que cualquier partido se resuelve en una acción aislada o a balón parado. La UD Logroñés marcó ante el Barakaldo a la salida de saque de esquina y derrotó el sábado al Tudelano gracias a un falta que se botó a escasos metros del banderín de córner. Dos goles, cuatro puntos. Ambos a balón parado.

Así, los riojanos vencieron al Real Unión en el que ha sido su triunfo más amplio (2-0) gracias a los goles de Marcos André y Rubén Martínez y a que Miguel Martínez y su sistema defensivo no dieron opción al conjunto irundarra. Seis días después, los logroñeses mantuvieron la portería a cero en Lezama. Mucho tuvo que ver en ello Miguel Martínez de Corta, que paró una pena máxima Vicente con el marcador empatado. Un golpe de fortuna y de mucha experiencia del cancerbero; suerte que le faltó en la definición, pues acumuló muchas ocasiones de gol. Y siete días después, la historia se repitió. Pablo Bobadilla marcó en estrategia y en la segunda mitad Miguel evitó el gol de Gabarre tras un error defensivo.

En el fondo, el balance defensivo de la UD Logroñés no es malo. Ha logrado mantener su portería a cero en cinco ocasiones, pues a estos tres partidos se suman los empates sin goles que vivió en Durango y en Langreo; pero esa misma situación, la portería a cero, pero a la inversa también lastra a los riojanos. Los cuatro goles que acumula los ha marcado en tres partidos: Barakaldo, Real Unión y Tudelano. Es decir, se ha quedado en blanco en cinco ocasiones, demasiado para un equipo que aspira a estar entre los mejores de la categoría. La fórmula es sencilla de enunciar y compleja de efectuar: mantener esa dinámica defensiva y aumentar las prestaciones goleadoras. Resultado: más puntos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos