UDL - Alavés B: una lástima de empate

UDL - Alavés B: una lástima de empate

La UD Logroñés se vuelve de Vitoria con un 1-1 que debió ser una victoria, por lo que se vio en el campo

LA RIOJALogroño

Un empate que es una lástima. La UD Logroñés debió haberse vuelto de Vitoria con los tres puntos, porque fue mejor durante todo el encuentro, pero acabó con un empate. Además, un empate marcado por Víctor López, una perla huida de Las Gaunas. Doble pena, por mucho que el chaval pidiera perdón.

El Logroñés sacó mucho oficio en la primera parte. Mucho: una defensa muy tranquila, buenas bandas, pocas complicaciones y acertar cuando hay que acertar. Y sobre todo, pocos complejos. ¿Que hay hueco? Pues para adelante. ¿Que no? Pues bola a Caneda que será de largo el jugador con más contacto con la bola en la primera mitad.

Y además, por si faltara algo, mucho peligro en la estrategia. Iñaki, sacando desde una u otra banda, fue un martirio cada vez que el árbitro pitaba una falta lateral.

En el minuto 15, así, una bien medida combinación acabó en gol. Sacó Iñaki desde la derecha, tocó Caneda hacia el centro y allí, entre el barullo, la pierna más lista fue la de Olaetxea. 0-1.

No se recompuso el Alavés demasiado. La UDL echó atrás las líneas, pero sólo para dejar llegar a los del 'Miniglorioso' hasta la zona de tres cuartos, donde les echaba el cepo. Y de ahí apenas pasaron. Queda para anotar una cabalgada del panameño Jose Luis Rodríguez, de lo más bullicioso de este equipo, que lo hizo todo bien menos el disparo, muy alto.

La primera mitad terminaba con polémica. De nuevo Iñaki sacaba una falta lateral, esta vez desde la izquierda y de nuevo Olaetxea remataba, esta vez por dos veces, a gol. Pitaron fuera de juego, y los logroñesistas protestaron mucho la decisión.

Pero así se quedó, que aquí no hay VAR. 0-1, y al vestuario.

Inmerecido

La segunda parte empezó con algo de presión alavesista, pero no duró mucho. El Logroñés controló sin muchos problemas, con un gran partido de Caneda tanto en el reparto como en la contención. Si el marcador debía moverse, parecía, tenía que ser para la UDL. La tuvo por ejemplo Rayco, en una jugada en la que la defensa local se quedó parada reclamando un inexistente fuera de juego, pero su tiro lo tocó lo justo Gonzi para que se fuera a córner tras lamer el palo.

Mientras el Alavés lo fiaba todo a las carreras del panameño Rodríguez, que con el paso del tiempo acusaba el cansancio. Probablemente la que hizo en el 83 podía haber sido la última. Pero fue la definitiva: por la banda izquierda, consiguió irse de Santos y de Caneda (la única vez en que alguien pudo sobrepasarle) y su centro lo esperaba Víctor López en el otro palo, solito.

No, no era justo. Pero era así. Hubiera sido más de justicia que Vitoria marcara, ya con el tiempo cumplido, un testarazo abajo de ésos que son gol el 90 por ciento de las veces. Pero estaba Gonzi para inventarse otro manotazo abajo.

Paradón, y reparto de puntos. Una pena, una lástima inmerecida.

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Udl, Fútbol