Un mal Haro comienza goleado

Los jarreros se vienen abajo en una segunda parte horrible para acabar sobrepasados por el Bilbao Athletic

LA RIOJALogroño

Serio correctivo para el Haro en su regreso a la Segunda B tras seis años. Una primera parte esperanzadora dejó paso a una segunda de derrumbe, ante un Athletic B dominador que mostró la clase que tienen los leones del futuro. Un 1-4 final totalmente justo (pudieron ser algunos más, de hecho) y que deja a los locales con la idea de que hay que repensar algunas cosas.

Y eso que la primera parte empezaba fulgurante para el Haro, y con un gol de ésos que se ven pocas veces en Segunda B: un tirazo de falta directa de Facu Ballardo, que clavaba el balón por la escuadra. Sorpresa en El Mazo, y un partido distinto a lo que todos se esperaban.

El Athletic picó espuelas, sobre todo por la banda izquierda: el lateral Rojo y el extremo Morcillo olieron sangre, y por ahí se lanzaron los cachorros. No se defendía mal el equipo local; no es que Fermín estuviera precisamente tranquilo, pero tampoco es que corriera riesgo de infarto.

Hasta el minuto 16: Morcillo lo hizo todo bien, driblando a un par de rivales, y pisó área pegándole para un tiro cruzado. Parecía que Fermín la había visto, porque volaba hacia ese lado. Lo malo es que el balón ya iba para el otro, porque había tocado en la pierna de Duro. Una pena, mala suerte para el Haro, y partido nuevo.

Nuevo, y malo. Tras el bonito primer cuarto de hora, el duelo se fue apagando poco a poco. Hubo alguna ocasión buena (Tascón y Gulín tuvieron dos bastante apreciables) pero no gol, ni ritmo, ni domino productivo de nadie. Tenía más la bola el Athletic, pero tampoco es que fuera una locura. Así se fueron al descanso.

El derrumbe

No se podía esperar, tras lo visto en la primera, lo que iba a pasar en la segunda. Lo que pasó: hundimiento jarrero ante un equipo que, de repente, parecía muy superior. En apenas diez minutos el Athletic había marcado dos goles. El primero, gracias a la colaboración de toda la zaga del Haro, que vio pasar el balón de un lado al otro hasta que le llegara a Morcillo, que solito en el área pequeña pudo rezar y colocarse antes de meter su segundo gol.

Poco después, en el 54, el propio Morcillo (una pesadilla) robaba y tiraba para la parada de Fermín. Pero el rebote era de Tascón, que hizo el 1-3.

Y el 1-4 fue otro rebote: saque de falta de Vencedor (otro pedazo de jugador, que con solo 18 años dominó todo el centro del campo) que va al palo, y mientras los defensas miraban, el central Vivian llega con mucha ventaja para marcar.

Quizá lo peor de esta segunda parte, más que caer ante un equipo superior, fue la sensación de impotencia física y la falta de reacción y carácter. Los cachorros jugaron con mucha tranquilidad, sin apenas ser encimados. Dos amarillas vieron los jarreros en todo el partido (ninguna los bilbaínos), y la segunda fue una tarascada absurda de Ballardo en el 90. Demasiada poca intensidad, sin duda.

El Haro comienza mal su retorno a la Segunda B, pues. Mucho tendrá que mejorar en intensidad, en intención y en carácter según lo visto este domingo.