El Calahorra sabe sufrir

Sergio Martínez

Un penalti, mucha defensa y un poco de fortuna final certifican la primera victoria rojilla

Pablo Álvarez
PABLO ÁLVAREZLogroño

Tres puntos tres que permiten irse de fiesta. Tres puntos tres que valen su peso en oro, porque podían haber sido uno. Porque probablemente el Real Unión no mereció irse de vacío de La Planilla, pero el Calahorra hizo lo que hay que hacer para ganar un partido de fútbol. Lo básico: adelantarse y mantener esa ventaja con uñas y dientes.

Los primeros partidos son toda una incógnita, porque nadie sabe muy qué va a tener delante ni a qué atenerse. Por ejemplo, tras este partido uno podría sacar la conclusión de que el Calahorra va a fiar buena parte de su suerte a la contra y la defensa. Pero también podría ser que el rival de hoy haya obligado a eso: porque el Real Unión se pasó todo el partido presionando la salida del balón y encerrando al Calahorra, que encontró muy pocas vías para salir jugando.

No andan, sin embargo, los irundarras sobrados de jugadores con filo. Hay uno que pinta muy bien, un tal Aranzabe, cedido por la Real Sociedad, que entra por las dos bandas que da gusto. Pero sus centros nunca encontraron rematador.

Al Calahorra le costó unos veinticinco minutos despegarse del Real, y empezó a buscar el área jugando rápido y en largo. Así llegó el gol, un claro penalti del portero Irazusta sobre Jorge, que llegaba como una bala. Parla convirtió el penalti con seguridad.

Cuestión de defensa

Era el 37, y el Calahorra no iba a volver a controlar el balón. El Real Unión se pasó toda la segunda mitad en campo contrario, porfiando y porfiando pero sin encontrar premio ni remate.

No pudo el Calahorra sacudirse nunca ese dominio, lo cual es malo, pero tampoco concedió apenas ocasión clara en todo ese rato, lo que es bueno. Muy bueno, en una liga con tantas aristas como esta Segunda B.

Y además, lo dicho, los rojillos enseñaron una capacidad de contra que no se les conocía. Sobre todo cuando salió Yasin, que tiró de carrilero por la derecha y sacó un par de centros que debían haber sido gol. Pero Chaco no acertó, sobre todo en la segunda, que era de empujar.

En fin, que el Real Unión se fue aburriendo de intentar sin poder, y al final una contra le valió al Calahorra. Era ya el 92: Jorge se fue, su tiro lo paró el portero pero con tan mala suerte que el rechace le dio a Borda, y acabó en gol.

Pero en fin, que tres puntos. Buen comienzo, buena pelea, buena defensa. Y mañana será otro día.