Por una despedida por lo alto

Emilio Lozano juega el balón ante Eduardo Ubis en un entrenamiento. /Sergio Martínez
Emilio Lozano juega el balón ante Eduardo Ubis en un entrenamiento. / Sergio Martínez

El Calahorra busca cerrar el curso entrando en la Copa, para lo que necesita ganar y esperar tropiezos de sus rivales

Sergio Martínez
SERGIO MARTÍNEZLogroño

Hace algo menos de nueve meses el Calahorra saltaba a La Planilla para medirse en la primera jornada del curso al Amorebieta como nuevo equipo de Segunda División B. El regreso se había hecho esperar pero el club rojillo volvía a una categoría tanto tiempo añorada. Esta tarde, el Calahorra se despide desde el mismo escenario, su casa, de una campaña exitosa, en la que ha conseguido el objetivo de la salvación con meritoria solvencia pero en la que también ha ambicionado durante muchos momentos cotas más altas. El último reto a alcanzar es el de la Copa del Rey, para el cual el conjunto riojabajeño debe superar a la Gimnástica de Torrelavega, equipo ya descendido, y esperar que el Langreo o el Amorebieta pierdan sus respectivos encuentros.

Las combinaciones son sencillas pero nada favorables al Calahorra. Desde que dejó prácticamente sentenciada su permanencia en Irún, los rojillos han evidenciado un bajón de nivel de juego e intensidad que le ha hecho alejarse de la Copa del Rey, que hace un par de semanas dependía de ellos. Tras la derrota frente al Athletic B y el empate en Tudela el Calahorra sólo contempla la victoria ante la Gimnástica. La Planilla lo merece. Después de una temporada con tantas idas y venidas en el feudo calagurritano, la afición merece una despedida por todo lo alto.

El Calahorra busca evitar los reproches. Que si finalmente no alcanza las plazas de Copa del Rey, que llegan hasta la décima posición en la tabla, no sea por no poner de su parte. Será una tarde típica de final de liga, con un ojo puesto en La Planilla y el otro en Asturias. Allí se dirime el futuro de los rojillos. El Langreo, que recibe en el Nuevo Ganzábal a un Leioa que ya tiene la Copa en la mano, o el Amorebieta, que visita al Sporting B, sin nada en juego, deben perder para que el Calahorra tenga opciones.

Para la última cita Miguel Sola ha convocado a todos los disponibles, incluyendo al tocado Adrien Goñi y a Morgado, que ha completado su recuperación de la fractura de mandíbula sufrida hace dos meses.