Un cansado Calahorra se trae un gran punto

Samuel Obeng hizo el gol rojillo/@RealOviedo
Samuel Obeng hizo el gol rojillo / @RealOviedo

Los rojillos siguen invictos tras empatar en un partido en el que casi siempre fueron dominados

Sergio Martínez
SERGIO MARTÍNEZOviedo

El punto con el que este domingo se vuelve el CD Calahorra de Oviedo es bueno. Muy bueno, de hecho, por lo visto en El Requexón durante todo el partido. Porque el Calahorra fue dominado durante casi todo el partido por un rival que hizo juego y ocasiones suficientes como para haber ganado el encuentro. Y porque el Oviedo ha enseñado cosas muy buenas, de equipo de calidad, que van a poner a muchos en problemas esta temporada.

Lo principal: el Calahorra estaba cansado. Demasiados minutos en dos competiciones hacen que los equipos modestos acaben sufriendo. Así, si los ovetenses casi siempre llegaban antes a los balones por todo el campo, sobre todo al final (incluso con uno menos) la razón hay que buscarla ahí: el Calahorra notó la exigencia física de los últimos días, y se vio dominado. La ola de optimismo en la que se sumerge el equipo rojillo invitaba a pensar en otro triunfo, pero la realidad era otra.

Y eso que no pudo empezar mejor el encuentro. En el primer minuto, Samuel Obeng aprovechó un robo de Barace para enfilar la portería y lanzar un potente disparo que repelió el portero ovetense. En el saque de esquina, el mismo delantero cabeceó en el segundo palo el balón peinado por Cárdenas para poner por delante al Calahorra. Era el minuto 2, quedaba mucho, pero el golpe era fundamental.

1 Real Oviedo Vetusta

Lucas, Lucas A., Lobato, Javi Hernández, Andoni, Lolo, Ernesto, Javi Mier (Jimmy, 45'), Steven (Casi, 76'), Borja, Rober (Sandoval, 69')

1 Cd Calahorra

Zabal, Álvaro (Yasin, 53'), Morgado (Cristian, 45'), Javi Martínez, Javi Duro, Sergio, Rodrigo, Xabi, Obeng, Gabri, Barace (Auzmendi, 62')

goles
1-0, Obeng (2'), 1-1, Lolo (p., 50')
árbitro
Eiriz Mata, vasco. Expulsó por doble amarilla al local Lucas A. en el 79
Incidencias
Unas 400 personas en las instalaciones de El Requexon, con dos decenas de aficionados calagurritanos en la grada

A partir de ahí, el partido iba a ser casi un monólogo azul. Los jugadores del Vetusta tienen clase, y siempre juegan desde atrás. Les costó llegar a la portería de Zabal, pero al final acumularon ocasiones: Álvaro sacó un disparo de Borja desde la frontal, Steven y Javi Hernández se encontraron la madera (éste último tras una estirada de Zabal, por cierto)...

Tuvo la suya el Calahorra, con otro balón al palo de Rodrigo en el 39 después de una rápida acción surgida gracias a Cárdenas. Pero no hubo suerte. En realidad, tampoco merecía el Calahorra un segundo gol, aunque hubiese cambiado el encuentro. Lo lamentarían los rojillos.

Igualada

El Oviedo iba a empatar tras el descanso. Cristian le hizo un claro penalti a Rober, que encontró el área en una gran acción individual por la banda dereche, y Lolo convirtió. Era el minuto 50, y quedaba un mundo, sobre todo para un Calahorra que cada vez rascaba más el fondo del depósito de gasolina. Se había notado desde el inicio que el filial carballón contaba con un punto más de chispa y de juego. La misión de los riojanos era resistir. Incluso tras el penalti, el resultado podía darse por bueno.

Los minutos después del gol fueron rojillos, pero sin profundidad suficiente Un disparo desde la frontal de Rodrigo que no vio portería y una caída en el área de Samuel en la que el colegiado no apreció nada punible, fueron las únicas ocasiones riojanas. El Oviedo fue ganando poco a poco de nuevo el dominio, y el Calahorra se debía contentar con defender y esperar que el tiempo pasara rápido.

Algo de alivio llegó en el 79, cuando el lateral Lucas Ahijado se fue a la caseta tras ver la segunda amarilla en una entrada por detrás a Rodrigo. Pero ni entonces encontró el Calahorra algo de aire para unas piernas muy cansadas. Los intentos individuales por desequilibrar no eran acompañados por el bloque. El juego necesitaba calma, dormir el choque.

De hecho, fue de milagro que no marcara el Oviedo en el último suspiro, en un cabezazo de Andoni que, solito en el área pequeña, mandó el balón alto. El filial carbayón fue mejor incluso con un hombre menos mientras que los riojanos luchaban por sobrevivir. El pitido final fue el gran alivio.

En fin, un puntazo para un Calahorra que sigue invicto, y que va demostrando que sabe sufrir cuando debe hacerlo.

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