CD CALAHORRA

«Si no hubiera ido a Calahorra, no estaría ahora jugando en Anduva»

Rodrigo, en un momento del partido frente al Langreo en Anduva. :: avelino gómez/
Rodrigo, en un momento del partido frente al Langreo en Anduva. :: avelino gómez

El extremo navarro recuerda la importancia de su etapa como rojillo antes de medirse a sus antiguos compañeros

Sergio Martínez
SERGIO MARTÍNEZLogroño

La salida de Rodrigo Sanz (Olite, 25 años) del Calahorra fue algo precipitada pero en el fondo esperada. La opción del Mirandés llegó tarde pero a tiempo para contentar a todas las partes y Rodrigo encontró un nuevo y exigente reto. Era cuestión de tiempo. Su salida ponía fin a una etapa de un año y medio como rojillo, en la que se convirtió en la estrella y emblema del equipo. Desde el día que se marchó de La Planilla ha tenido una fecha marcada en el calendario, la que mañana llega con la visita del Calahorra a Anduva, su nuevo hogar. Un día especial para Rodrigo, en el que se medirá a sus excompañeros, si sus molestias en el hombro lo permiten, y en el que aparecerán en su memoria muchos recuerdos vividos en un equipo que mañana tendrá enfrente.

- ¿Cómo ha vivido todo el cambio y estas primeras semanas como jugador del Mirandés?

- Al final es cierto que ha sido un gran cambio que decidí tomar porque suponía una oportunidad muy buena. Encontré en Miranda desde el primer día un gran trato, como el que me dieron en Calahorra. Además, estoy jugando y el equipo consiguiendo resultados por lo que estoy muy contento de estos primeros días.

LAS FRASESRecuerdos «El día del ascenso a Segunda B fue uno de los más importantes de mi vida» Permanencia «El Calahorra está en la buena línea pero espero que hagan un paréntesis este fin de semana»

- Tendrá desde el día que se fue el partido del sábado marcado en el calendario...

- De hecho, el día que fue a despedirme ya empezaron a bromear, diciéndome que tenían ganas de jugar contra mí. Está claro que es un partido especial, por reencontrarme con amigos, compañeros, técnicos y con la afición. Se que las miradas están puestas en mí, te escribe mucha gente y se habla de ello. Pero yo tengo que ser profesional, intentar sacar los tres puntos en este partido y después desear toda la suerte del mundo al Calahorra para que vaya como un tiro en lo que resta de temporada.

- Eran habituales sus piques con Yasin en los entrenamientos, ¿está preparado para encontrárselo en la banda?

- Tengo un poco de miedo porque nos conocemos y pueden saltar chispas (ríe). En el fondo hay ganas porque es un buen amigo.

- ¿Cómo vivió su salida del Calahorra?

- Tuve en el mercado invernal varias ofertas pero era difícil salir porque quería mucho al Calahorra. Todo apuntaba a que finalmente me quedaría teniendo en cuenta las opciones que había, pero el Mirandés fue de cara, llegó a un acuerdo satisfactorio con el club y para mí fue una oferta atractiva. Es un equipo que tiene la vista puesta en Segunda División y tenía unos objetivos claros y ambiciosos. Se nota desde que entras en el club que quiere ascender y tiene mimbres para estar en Segunda.

- En líneas generales, la afición fue comprensiva con su salida del equipo.

- Recibí muchos mensajes de apoyo y es algo bonito porque quiere decir que has significado algo en Calahorra. Tengo un máximo respeto por su afición y el club, y sólo puedo decir buenas palabras y un agradecimiento tanto como deportista como personalmente.

- Habla con mucho cariño del Calahorra pese a haber estado sólo un año y medio en el equipo.

- A nivel profesional, yo llegué a un equipo de Tercera División pero que tenía claro que su meta era la Segunda B, y una vez conseguido se profesionalizó mucho más. Fue una opción muy buena para mí cuando la acepté. Tengo claro que si no hubiese ido a Calahorra no estaría ahora jugando en Anduva.

- ¿Con qué momento de todos los vividos como rojillo se queda?

- Sin duda con el día del ascenso, fue uno de los días más importantes de mi vida. Lo que vivimos en Buñol y especialmente el regreso a Calahorra, donde fuimos recibidos por toda esa gente como si hubiésemos subido no a Segunda B, sino a Segunda.

- ¿En qué mejoró como futbolista en su etapa en el Calahorra?

- A jugar colectivamente en mayor medida, ya que yo hasta entonces era un jugador que destacaba en el aspecto individual, en el desborde, el remate... Pero en el Calahorra aprendí a asociarme más tanto por dentro como por fuera.

- El Calahorra se encuentra ahora cerca del descenso, ¿cómo ve su situación desde Miranda?

- Ante el Oviedo B sumaron tres puntos muy importantes y en Las Gaunas, frente un equipo que llegaba en una gran racha, empataron. También vi el resumen de su partido contra la Real Sociedad y fueron claros dominadores. Creo que su línea es buena pero espero que hagan un paréntesis en ella este fin de semana.