Fútbol | Segunda División B

En busca de un nuevo punto de inflexión

Echaide protege el balón ante la presión de Morgado en una acción de un entrenamiento de esta semana./Sergio Martínez
Echaide protege el balón ante la presión de Morgado en una acción de un entrenamiento de esta semana. / Sergio Martínez

El Calahorra aspira a ganar a la Real B (17.00, en directo en larioja.com) para alejarse del descenso y mirar a puestos superiores

Sergio Martínez
SERGIO MARTÍNEZCalahorra

El partido de esta tarde lleva varias semanas marcado con rojo en el calendario del Calahorra. Uno de los motivos es que sería la prueba final para un equipo en horas bajas de lograr malos resultados frente al Oviedo B y la UD Logroñés. No se permitirían más tropiezos. Sin embargo, no ha sido así, y las dos últimas citas han reforzado a los rojillos en sensaciones y en resultados. Ahora, el partido ante la Real Sociedad B (La Planilla, 17.00 horas) adquiere otro significado, y es que el Calahorra busca una victoria para volver a alejarse del descenso y crecer en la clasificación hacia posiciones superiores.

La lucha por la Copa del Rey es la gran meta. Ese objeto de deseo irreal hace unas semanas pero hoy soñado, aunque aún muy lejano. Por ello Miguel Sola avisó el jueves que el partido de esta tarde definirá a qué tren quiere subirse el Calahorra de cara a la recta final de temporada, si conformarse con la permanencia o aspirar a la mitad alta de la clasificación. No es poca cosa. Los rojillos han modificado el discurso cuatro puntos después. Han visto sus posibilidades aunque saben que los rivales crecen desde el descenso, como el Amorebieta, que ganó ayer.

La clasificación se comprime aunque pasen las jornadas y por ello resulta clave no dejar pasar ninguna ocasión para sumar. El Calahorra saltará a La Planilla con la intención de repetir la actuación de hace dos semanas. Frente al Oviedo B los rojillos mostraron una cara que ya parecía olvidada, especialmente en casa, jugando un duelo intenso de principio a fin, con las ideas claras y anulando a un rival que no supo responder. Un partido sin reproche. No desmereció su siguiente partido, logrando ante la UD Logroñés un meritorio empate en el que volvió a destacar el trabajo y la inteligencia para saber leer un complicado encuentro.

Más información

Hacía muchas semanas que los rojillos no encadenaban cuatro puntos en dos jornadas. Parece que la mala racha ya queda atrás, levantándose precisamente en el momento más complicado, en un mes de febrero que se anunciaba peligroso. La Real Sociedad B es otro de esos rivales que asustan y que exigirá al Calahorra esa versión mejorada de las últimas fechas.

Los rojillos llegan en una buena línea y uno de los factores que ha contribuido a ello es el refuerzo invernal del equipo, con jugadores que han aumentado la competencia y el nivel y ofrecen más alternativas a Miguel Sola para jugar, no sólo con las alineaciones, sino también con las disposiciones tácticas. Las incógnitas se multiplican de cara a cada partido. El Calahorra podría repetir esta tarde el mismo esquema que le funcionó ante el Oviedo B, con tres centrales y dos carrileros, aunque es más probable que forme con un esquema más clásico con cuatro defensas y uno o dos delanteros.

El Calahorra es imprevisible y esa es una de sus grandes bazas. El rival no sabe a qué se enfrenta. Sí que cuentan con los rojillos con una importante baja que condiciona su once, y es que Sergio Parla está recuperándose de un edema óseo que le ha mantenido esta semana apartado de los entrenamientos. El mediocentro deja su puesto bien cubierto con Emilio y Almagro. También por problemas físicos, ya acumulados a lo largo de las semanas, de Cárdenas y Barcina, que se encuentran en la recta final de su recuperación.

Juegue quien juegue, el Calahorra sabe de la importancia de la posesión esta tarde. La Real Sociedad B es uno de los equipos más dominadores del grupo, y la experiencia del partido de ida en Zubieta (1-0) así lo demostró. Robar el balón al filial resulta fundamental para impedir su juego y hacerle sentir incómodo en La Planilla. La receta está clara, pero será difícil llevarla a la práctica, ya que el filial donostiarra es un equipo en claro crecimiento, con cinco victorias en las últimas siete jornadas y un trabajo aprendido a lo largo del curso por su joven plantilla, cada vez más acoplada.

La Planilla ha olvidado las malas tardes, demasiado repetidas durante tres meses, y quiere disfrutar de otra como la vivida hace dos semanas con el triunfo sobre el Oviedo B. Otra fiesta. El Calahorra aspira a repetir en un partido que mezcla la necesidad y la ambición.