Segunda B

La asignatura pendiente de Sarriena

Bobadilla y Caneda pugnan por un balón aéreo.:: fernando díaz/
Bobadilla y Caneda pugnan por un balón aéreo.:: fernando díaz

La UD Logroñés regresa a Lejona ocho meses después de empatar y comenzar a alejarse de su reto

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Goti, hoy jugador del Burgos, arruinó el 10 de marzo una tarde que se presumía importante para la UD Logroñés. Llegaba el equipo riojano a Sarriena con 47 puntos, quinto en la tabla y a dos de la Real Sociedad cuarta. El conjunto vasco era noveno, con 42 puntos y casi ya sin opciones de pelear por el ascenso. Aquel espectacular gol de Goti desde una distancia enorme y describiendo una parábola fue un mazazo tremendo para los hombres de Sergio Rodríguez, que habían llegado al minuto 89 con 2-3 en el marcador. El 3-3 final supuso, quizá, el principio del fin blanquirrojo.

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La UD Logroñés llega hoy quinta a Sarriena (18.00 horas). El Leioa es octavo, con un punto menos (15). Queda mucha, muchísima liga por delante, pero el reto para los logroñeses es el mismo de siempre, el que ha definido a este club desde sus orígenes. La UDL saltará al césped consciente de que no pierde desde la jornada quinta, pero enfrente tendrá a un adversario que no conoce la derrota, la única además, desde la cuarta semana, cuando el Athletic B arrasó el modesto recinto. La UD Logroñés se ha recuperado a golpe de triunfo (cuatro en los últimos encuentros) mientras que el Leioa ha crecido merced a su regularidad: tres victorias y seis empates en diez encuentros. Dos caminos diferentes, pero que a día de hoy casi se tocan.

«Intentaremos alargarla (la racha) lo máximo posible, pero no vamos a detenernos mucho en pensarlo. Hemos recuperado los puntos que perdimos en un mal inicio y estamos en una posición cero. No estamos mal, pero si queremos ir hacia arriba debemos seguir en esta dinámica», advierte el entrenador consciente de la importancia de los puntos y de que cualquier buena racha puede truncarse por un mal día o por un exceso de confianza.

Curiosamente, acude a un campo en el que el Leioa no se siente cómodo si por sus resultados se guía. Ha ganado únicamente a la Gimnástica y ha encajado más goles (8) que los marcados (6), si bien cuatro los firmó el Athletic en un único duelo (1-4). Datos que traducidos a sensaciones no son tan negativos para Rodríguez, que no duda en señalar que salvo frente al Athletic, «ha podido ganar cualquiera de sus partidos. Es complicado como rival. Firma una racha de tres partidos empatados de manera consecutiva, pero los ha podido ganar». Eso sí no establece comparación entre aquel 3-3 y lo que pueda pasar esta tarde. «Ha cambiado a muchos jugadores y nosotros, también. Lo que ocurrió el año pasado queda ahí. Es un equipo similar en idea y será difícil», puntualiza.

Sergio Rodríguez cuenta con Rayco García. Recuperado desde hace días, no participó el domingo en el duelo de Las Gaunas. Sarriena trae buenos recuerdos al canario. Allí marcó el primero y el tercero de los goles. El otro llevó la firma de Marcos André. Ambos tienen hueco en el once, pero lo mismo piensan Ñoño, máxime después de su último encuentro; Víctor , Rubén Martínez y Olaetxea (asiduos); el reaparecido Ander Vitoria; y e incluso la esperanza que se tiene puesta en Borja Sánchez. La competencia es feroz en ataque, porque el resto del once parece mucho más claro. César Remón suplirá al lesionado Andy y, salvo sorpresa, Carles Salvador seguirá en el once. La defensa no es susceptible de alteraciones por rendimiento (ningún gol en los últimos cinco partidos), aunque con el técnico logroñés todo es posible.

Al servicio del césped

Rodríguez reconoce que jugarán según al servicio del estado del césped. En marzo no estaba bien. Hoy puede estar en óptimas condiciones o no. Fútbol de toque o fútbol de pelea, más propio de la tierra. El entrenador confía en «llevar el partido» a su «terreno», aunque adelanta que el Leioa «no renuncia a jugar porque tiene gente capacitada para ello. No vamos a ver únicamente pelotazos». Más allá de condicionantes, Rodríguez afirma que ganar en Sarriena les «ayudaría» a encaminarse «hacia arriba». «No vamos a pensar en el futuro, sino en el domingo que llega, (en este caso sábado). Queda mucho por delante y ganar en Leioa no significa haber alcanzado el objetivo. Cuando vienes de una dinámica tan mala no es sencillo pasar de blanco a negro en dos semanas. Avanzas poco a poco, aparece la confianza y todo mejora, en fútbol y en resultados», añade el preparador.

El reto, atemporal, es ganar y ganar. El entrenador no sabe si lo que ha sucedido en octubre es «normal o no», pero sabe que en las últimas cinco semanas ha compensado «lo de las primeras cinco jornadas» y que es bueno «habituarse a esta dinámica», pero también «difícil», porque hay «mucha igualdad» en la categoría. «Sabemos que no ganaremos todos los encuentros, pero debemos hacerlo bien en cada uno de ellos. Darlo todo sobre el césped e intentar sumar los tres puntos», sentencia. Ganar forma parte de la exigencia del club, porque es el soporte de una urgencia histórica que conlleva presión en el día a día. «Este club siempre tiene presión porque quiere estar arriba. Hay que saber llevarla, pero no debemos agobiarnos. Debemos pensar en cada enfrentamiento como si fuera el último. Han pasado muchas cosas en estos meses. Demasiadas. Le hemos visto las orejas al lobo, hemos tenido un susto importante y debemos recapacitar, tener los pies sobre el suelo, saber que no ganas por el nombre y jugar el 120% en cada compromiso. Sólo hay que ver los marcadores, llamativos o por la mínima», apunta. Hoy también hay presión. Porque ganar genera la exigencia de seguir venciendo.

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