UNIÓN DEPORTIVA LOGROÑÉS SEGUNDA DIVISIÓN B

La UDL alcanza la victoria con el plan B

Ander Vitoria dispara a portería. Ni la mirada de Atienza ni la estirada de Campos pueden impedir que el balón viaje hasta las redes del Numancia. :: juan marín/
Ander Vitoria dispara a portería. Ni la mirada de Atienza ni la estirada de Campos pueden impedir que el balón viaje hasta las redes del Numancia. :: juan marín

El equipo logroñés ofrece una imagen muy distante a la de partidos anteriores y demuestra que hay muchos caminos. Ander Vitoria volvió a marcarLos riojanos apelan al orden defensivo para reducir distancias frente al Numancia y sellar el triunfo con un contragolpe perfecto

JOSÉ MARTÍNEZ GLERA

1 UD LOGROÑÉS

0 NUMANCIA

UD Logroñés
Miguel (Iván, m. 45), Iglesias (Santos, m. 45), Bijimine (Caneda, m. 45), Santamaría (Bobadilla, m. 45), Flaño (Paredes, m. 45), Rubén Martínez (Borja, m. 45), Andy (Gordo, m. 67), Salvador (Remón, m. 45), Ñoño (Adrián, m. 67), Olaetxea (Guille, m. 61) y Vitoria (Marcos André, m. 45)
Numancia
Campos, Markel (Checa, m. 61), Atienza (Gutiérrez, m. 61), Escassi (Greco, m. 61), Mateu (Mateo, m. 61), Pablo Larrea (Belizón, m. 61), Yoboah (Diamanka, m. 61), Noguera (Kako, m. 54), Villalba (Vallejo, m. 61), Nacho (Higinio, m. 61) y Guillermo (Viguera, m. 61)
Árbitro
Ocón. Ayudado por Sierra y Álvarez. Amonestó a Pablo Larrea yMarkel.
Goles
1-0, m. 17. Vitoria culmina con un zurdazo un contragolpe lanzado por Andy y en el que interviene Olaetxea.
Incidencias
Municipal de Las Gaunas. Terreno de juego en buenas condiciones. Muchísimo calor.

logroño. La UD Logroñés compareció ayer por última vez en Las Gaunas antes de que lo haga en competición oficial, el primer domingo de septiembre, frente al Barakaldo. Y al igual que en su primer acto en el Municipal, venció. En esta ocasión al Numancia. Por la mínima y con un enorme sufrimiento pues la diferencia de categoría se vio reflejada en el juego. Otra cosa es el marcador. El cuadro riojano, sin Rayco por precaución, ofreció un tratado de trabajo defensivo, de solidaridad de todos sus hombre y de saber elegir el momento para golpear al adversario. Lo hizo con un contragolpe maravilloso que necesitó de tres jugadores, dos pases y un remate para ir de un área a otro. Calidad. En defensa y en ataque (no exenta de cierta fortuna) la que ofertó un bloque que supo alcanzar el triunfo con ese gol de Ander Vitoria por un camino que aún no había recorrido: el defensivo. Orden y contragolpe. Y sin balón durante muchos, muchos minutos.

La UD Logroñés acabó con un once sobre el césped en el que seis jugadores eran menores de 23 años

Sin cabeza, no se puede jugar a fútbol por bueno que seas con el balón en los pies. La UD Logroñés usó ayer la mente para que ésta ordenara al cuerpo. Así, los riojanos mostraron una imagen totalmente diferente a la vista en los cuatro encuentros anteriores, en los que saltó al campo en busca de la posesión del cuero y de manejar los tiempos con él. Sobre todo ante Haro, Anguiano y Castilla, aunque también le discutió la posesión al Alavés, en especial en el primer tiempo.

Sergio Rodríguez reconoció el sábado, tras ganar al filial blanco, que el Numancia era superior, pero que tratarían de completar el mejor partido posible. Y éste pasaba por saber cómo jugar sin el balón. Y lo interpretó bien. El Numancia asumía el mando y el toque y la UD Logroñés juntaba líneas en su campo para evitar dejar huecos a la línea de cuatro medias puntas soriana. Y los centrocampistas riojanos salían de vez en cuando a quien pudiera recibir el cuero para dificultar los intentos de profundidad visitantes. Así, el Numancia pudo adelantarse en el marcador, pero ni Guillermo, que pilló a la zaga a contrapié, ni Nacho, tras una recuperación en la medular, dispararon entre los tres palos.

La idea de la UDL era la opuesta. Orden, trabajo coral y esperar la oportunidad. Llegó. Andy recuperó el cuero en su área, salió por la derecha, buscó la caída de Olaetxea en tres cuartos sorianos y éste levantó la cabeza antes de recibir para meter el cuero al centro. Vitoria, que había podía marcar minutos antes tras una jugada personal de Ñoño, no perdonó en esta ocasión y marcó de disparo cruzado. Interpretación perfecta de un partido que no cambió con el tanto.

El Numancia movía y movía buscando el desequilibrio de Yeboah y Nacho por fuera y la movilidad de Noguera y Villalba por dentro. No había huecos. Una acción del primero, con una pizca de fortuna obligó a Miguel a sacar una mano fantástica a disparo de Villaba. A ese dominio respondía la UDL con sus argumentos de dominado. Saber cuándo presionar y cuándo salir de verdad a robar. Así generó otra acción de gol, pero el robo de Rubén en tres cuartos tras saque de portería no acabó a pies de Vitoria. Se le quedó el balón atrás.

Como era de esperar, el partido cambió tras el descanso porque la UD Logroñés introdujo ocho cambios en su formación, primero, y juntó a Andy con Remón en el círculo y a Borja y Ñoño en las bandas. Movimiento pensado. Pasada la hora de juego completó la metamorfosis. El Numancia, también. Sólo dejó a Campos sobre el césped. Lo que no variaron fueron los papeles, dominado y dominador. Disfrutó no obstante el equipo local de unos minutos de tuteo, pero cuando el Numancia cambió efectivos, se hizo con el balón con mayor insistencia. Fue suyo y, por supuesto, pudo empatar el duelo.

Sin embargo, en estos encuentros, un error arruina al débil el trabajo de muchos minutos. Santos se equivocó al sacar de banda, Andy no recibió en sus dominios y el Numancia se plantó con tres efectivos en el área local. Iván desvió a córner el disparo de Kako. Primer aviso, al que respondió el propio Andy lanzando en profundidad a Marcos André. Su disparo acabó en manos de Campos. Volvió a errar el zamorano en un acción similar y generó otro ataque sin consecuencias.

El Numancia, con el riojano Borja Viguera disfrutando de sus primeros minutos en el Numancia, arrinconó por momentos a la UDL, que hizo un curso rápido de defenderse cómo se puede. En corto o en largo, por arriba o por abajo, con golpeo seco o mordido, pero defender. Iván colaboró con dos intervenciones a cabezazo de Graco y balón raso al área pequeña de Checa. Los locales no tenían el esférico. Diamanka mandó el cuero a la grada en una volea y Belizón hizo volar a Iván. Sufrían los riojanos. Lo recuperaban, pero lo perdían con rapidez sin tiempo para calmar el corazón.

La diferencia era notable aunque en los peores momentos, la última media hora, la UDL no se descompuso defensivamente. No lo hizo a pesar de contar con seis jugadores menores de 23 años en su once -Iván, Bobadilla, Gordo, Guille, Adrián y Marcos André-. El mérito es indudable. Progresan los que llegan desde abajo. La calidad no entiende en ocasiones de años. Se puede ser bueno a cualquier edad. Y malo.