SEGUNDA DIVISIÓN B

Mismo adversario, mayor exigencia

Carles Salvador juega el balón en largo ante la presión de César Caneda. :: / Justo Rodriguez

La UD Logroñés regresa a Langreo cuatro días después de la Copa y en busca de su primer triunfo en liga

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

El 17 de mayo del 2015, el Langreo celebraba una triste victoria en el Nuevo Ganzábal sobre la UD Logroñés. Amargo triunfo por la mínima (1-0). Al acabar el encuentro, el conjunto minero tomaba el camino de Tercera División; la UDL comenzaba a preparar el primer play off de su historia. Tres años después, ambos vuelven a librar una batalla en Asturias. Son viejos conocidos, pues el miércoles vivieron el primer episodio de la semana. Entonces, en Copa del Rey, se exigía la clasificación a los riojanos; hoy, la exigencia se mantiene, ganar, pero en Liga. Además, sería su primer triunfo en el torneo que de verdad interesa a la entidad.

Que el fútbol es caprichoso es algo sabido, pero lo bueno de este deporte es que cada encuentro es diferente, aunque el rival sea el mismo. Sergio Rodríguez apostó en Copa por un once que no tendrá continuidad esta tarde (18.00 horas); Hernán Pérez, técnico del Langreo, también, si bien el fondo de armario de éste es muy inferior al del entrenador blanquirrojo.

La UD Logroñés encara el duelo con la ventaja anímica que le da haber vencido en Langreo hace cuatro días. «La victoria calma la ansiedad», sentencia el técnico. Ahora bien, pensar que aquel partido tendrá el mismo corte que el de esta tarde sería equivocarse. «Son dos competiciones diferentes y los partidos se van a plantear de forma distinta», recuerda el preparador riojano. De hecho, el Langreo no ha perdido aún en liga. Superó por la mínima al Gernika como local gracias a un gol en propia puerta de Lander y hace siete días empató ante el Oviedo B un partido que el minuto 81 tenía perdido por 2-0. Guille Méndez y Javi Sánchez marcaron en cuatro minutos para sellar el reparto de puntos.

Así, Rodríguez introducirá cambios. Lógico. Si quiere volver a sorprender, lo puede hacer incluso con nuevos nombres sobre el césped. La ausencia por lesión de Jaime Paredes obliga, sin embargo, a mantener dos bandas con jugadores diestros, Santos y Flaño. A ellos se sumará Caneda, que el miércoles ni siquiera viajó. De él y de Santamaría depende que el centro de la zaga no se desajuste como lo hizo en Copa por el empuje del corpulento delantero Ríos y la ratonería de otros atacantes como Omar, Aimar, Calvillo o Dani Ábalo en las segundas jugadas. Ahora bien, todos no volverán a repetir. A estos apuntes suman el ataque por banda izquierda, donde Andrés Cabranes busca la espalda al lateral. Ahora bien, el Langreo de Copa no es el Langreo que la UDL tenía estudiado sobre su mesa. «Cambió totalmente el sistema con respecto a lo que vimos de ellos. Nos puede sorprender, pero estamos preparados. Será un partido diferente, que no tendrá nada que ver con el del miércoles», apunta Sergio Rodríguez.

Los riojanos hicieron daño a su adversario por fuera y corriendo. Si desajustan a la zaga asturiana, el camino hacia el gol es más sencillo. La duda que queda es saber si mantendrá jugadores que abran el campo, caso de Víctor López y Rubén Martínez, o apuesta por hombres que van más hacia adentro, con la diagonal como camino, caso de Ñoño y Borja. En Durango se ahogó el equipo por dentro y tomó oxigeno con la rapidez de Víctor López y su búsqueda del lateral. Es una de las decisiones que debe tomar el preparador, que admite que el equipo no está aún en su plenitud.

César Remón fue titular el miércoles, pero el técnico parece apostar porque Andy recupere la batuta. Es en la medular y en el sistema ofensivo donde surgen más dudas pues la competencia es aún mayor. A la incógnita de las bandas se suman los dos nombres de la punta de ataque. Rayco y Vitoria, descartados el miércoles en favor de Olaetxea y Marcos André, tienen cierta ventajas. El canario necesita que aflore de nuevo la chispa de los partidos de pretemporada y el vasco demanda recuperar el gol que ha desaparecido en las dos últimas semanas. Cuestión de rachas. Ahora bien, el brasileño anotó por partida doble en Copa.

Con unos y con otros, el objetivo no varía. Lograr la primera victoria en Liga. «Es cierto que cuando ganas, la tranquilidad y la confianza parece que se refuerza», admite el preparador, que ayer llegó a Oviedo al frente de la expedición y no quiere oír hablar del rival como un recién ascendido, ni de que su equipo ha ascendido en agosto. «Pies en el suelo», recomienda, aunque mejor caminar con la firmeza que da el triunfo que con la duda que genera su ausencia.

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