COPA DE LA REINA

Un paso efímero por la Copa

Fatou y Vanesa Santana presionan a una jugadora del Sevilla :: fernando díaz

Un gol en propia puerta provoca la eliminación del EDF Logroño y la clasificación del Sevilla

IÑAKI GARCÍA

logroño. Un partido. Eso es lo que se ha prolongado la participación del EDF Logroño en la Copa de la Reina. El conjunto riojano quedó ayer eliminado en los octavos de final de la competición al caer contra el Sevilla a causa de un solitario gol en propia puerta en la segunda mitad.

0 EDF LOGROÑO

María Sampalo, Judith, Lucía (Ámbar, m. 81), Nágela, Silvia, Lorena Valderas, Vanesa Santana, Claire, Jade (Ibra, m. 67), Irene y Fatou.

1 SEVILLA

Noelia Gil, Luci, Marta, Nago (Ali, m. 77), Olga, Pinel (Teresa, m. 70), Morilla, Bores, Araya, Maca (Payne, m. 87) y Pancha Lara.

Gol
0-1, m. 59, Nágela, en propia puerta.
Árbitra
María Romero, ayudada en las bandas por Verónica García y Victoria Miralles. Amonestó a las locales Judith, Vanesa Santana y Fatou, así como a las visitantes Bores y Teresa.
Incidencias
432 espectadores en Las Gaunas, según los datos proporcionados por el EDF Logroño.

Héctor Blanco, entrenador de las logroñesas, ya había recalcado durante la semana que la Copa de la Reina no era una prioridad para su equipo. Aun así, el técnico no pudo introducir rotaciones por culpa de las numerosas ausencias que acumula y, con respecto al encuentro liguero del pasado miércoles frente al Athletic, sólo se cayó de la alineación la guardameta Andrea. María Sampalo ocupó su lugar bajo los palos.

El resto eran las mismas que frente al bloque vizcaíno, pero su rendimiento fue bastante peor. Probablemente, las jugadoras riojanas pagaron el esfuerzo de disputar tres encuentros en una semana, dado que se mostraron demasiado imprecisas con el balón en los pies en un enfrentamiento que se caracterizó por el escaso ritmo que imprimieron a su fútbol ambas escuadras.

Más

A las logroñesas les costó mucho trenzar jugadas combinadas y tanto Claire como Vanesa y Jade estuvieron menos participativas que en citas anteriores. Sí que se incorporó bastante por su costado Judith en el primer tramo del duelo, aunque sin el acierto necesario en el último pase para crear apuros a la zaga visitante. Por suerte para las riojanas, el Sevilla tampoco estuvo demasiado atinado con el esférico en sus pies y así no es de extrañar que el descanso se alcanzara sin goles y sin que ninguna de las dos guardametas tuviera que realizar acciones de mérito.

Crueles errores

El EDF regresó de los vestuarios tras el intermedio con las energías renovadas. Las riojanas vivieron sus mejores minutos en el comienzo del segundo acto gracias a rápidas transiciones y en una de ellas a punto estuvieron de ponerse por delante. Fatou habilitó a Jade y ésta se quedó sola ante Noelia Gil. Para su desgracia, la definición no fue buena y la guardameta despejó el balón.

Esa oportunidad se sumó a varios acercamientos más de las locales, pero sorprendentemente uno de ellos fue el germen del tanto del Sevilla. Tras un saque de esquina a favor del EDF, las andaluzas montaron un contragolpe que las riojanas no supieron frenar. Llegaron hasta el área rival y allí Nágela, en su intento por despejar, remató contra su propia portería, batiendo a Sampalo. Los mejores minutos de las de Blanco habían terminado de la peor manera posible.

El EDF, aunque quedaba todavía mucho tiempo por delante, no fue capaz de sobreponerse a ese golpe. El cansancio y la precipitación hicieron mella en un bloque local que apenas consiguió poner en aprietos a sus oponentes. Es más, el Sevilla disfrutó de varias llegadas para haber sentenciado la contienda, incluido un disparo de Araya al travesaño, pero no acertó en ninguna y el duelo llegó vivo a su tramo final.

Entonces, y más por empuje que por fútbol, el EDF sí que pisó en alguna ocasión el área andaluza, aunque sin generar disparos peligrosos para una Noelia Gil que no tuvo que intervenir para mantener la ventaja del Sevilla. Así, las de Paco García no sufrieron y se alzaron con la clasificación para cuartos de final. Las riojanas, por su parte, tendrán que centrarse exclusivamente en la Liga y en tratar de lograr el verdadero objetivo de esta temporada: la permanencia en la máxima categoría del fútbol femenino nacional. La Copa de la Reina ya es cosa del pasado.