Rusia y Croacia buscan reescribir su historia

Tras hacer el hito de eliminar a España, los anfitriones esperan tumbar a los balcánicos e igualar la hazaña de la URSS en 1966

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ.

La selección rusa hizo historia el domingo pasado al pasar a los cuartos de final tras vencer a España, y si hoy gana a Croacia igualaría el registro de la URSS, que en Inglaterra 1966 logró llegar a semifinales, su mejor clasificación. Entre la afición local reina el optimismo, ya que ven al equipo de Modric y Rakitic más asequible que España. Sin embargo, el seleccionador Stanislav Cherchesov está alerta: «No podemos caer en la euforia».

El entrenador ruso afirmó que conoce bien a los jugadores balcánicos: «Juegan en grandes clubes y en grandes ligas, pero no es ninguna panacea. Nosotros también tuvimos jugadores en clubes extranjeros y, sin embargo, la selección no logró nada». Señaló además que «equipos que sobre el papel eran superiores se han tenido que ir ya para casa».

CROACIA

uAkinfeev, Mario Fernandes, Kutepov, Ignashevich, Kudryashov, Zobnin, Kuzyaev, Samedov, Golovin, Cheryshev y Dzyuba.
u Subasic, Vrsaljko, Lovren, Vida, Strinic, Rakitic, Brozovic, Rebic, Modric, Perisic y Mandzukic.
uÁrbitro
Sandro Ricci (Brasil).
Hora, estadio y TV
20.00 horas. Estadio Olímpico Fisht, en Sochi. Telecinco.

Cherchesov dijo que el presidente Vladimir Putin les ha expresado su apoyo. «Nos da confianza, los jugadores lo sienten y es una motivación extra para nosotros». Aseguró también el técnico que Putin le telefoneó «antes del partido contra España y después» para felicitarles.

El mediapunta Alan Dzagoev, lesionado en el debut frente a Arabia Saudí, será de la partida, aunque todo hace indicar que no formará de inicio, recuperado ya de sus problemas musculares en la espalda. Probablemente sí que estén en el once los verdugos de España... Artem Dzyuba, Sergei Ignashevich, Aleksandr Golovin y Denis Cheryshev.

Por supuesto, teniendo al frente al capitán del equipo y «héroe» en el partido frente a España, el guardameta Igor Akinfeev, que detuvo los tiros de Koke y Iago Aspas, propiciando así que Rusia, el combinado que de partida tenía el peor coeficiente en el ranking de la FIFA, siga viva en el campeonato. Las dudas surgen ahora en torno a si el preparador seguirá apostando por un esquema ultradefensivo, como el empleado ante España con tres centrales y dos carrileros, o compondrá una alineación más ofensiva con cuatro defensas, como en los tres partidos de fase de grupos.

El diamante Akinfeev

Si Rusia pasa a semifinales se acuñará una nueva moneda de curso legal en recuerdo de la hazaña. Pero el que ya tiene asegurado su lugar en la historia es Akinfeev, cuyo apellido será el nombre que lleve un diamante hallado esta semana en el norte del país, en Arjánguelsk. La piedra preciosa es redonda y presenta unas betas oscuras que asemejan a un balón de fútbol. Tal vez le dé suerte en el encuentro de hoy.

Croacia está en trance y la fiebre mundialista se ha disparado en este pequeño país de los Balcanes de poco más de cuatro millones de habitantes. Los 'Vatreni' -flamígeros- se medirán hoy a Rusia en los cuartos de final y quien más quien menos sueña con repetir la hazaña de 1998, cuando el equipo llegó a las semifinales y cayó contra la anfitriona después de adelantarse en el marcador (2-1). La euforia inunda las calles croatas y la selección también fabula con una noche mágica. Hasta la presidenta del Gobierno, Kolinda Grabar-Kitanovic, repetirá en el palco tras haber presenciado el choque contra Dinamarca y bajado a los vestuarios a felicitar a la plantilla.

Los jugadores croatas saben que deberán sudar si pretenden derribar el muro de Rusia, y están más que avisados. «Respetamos a nuestro rival. No puedes estar entre los ocho mejores si no tienes calidad. Han echado a España y será difícil», recordó el seleccionador Zlatko Dalic. «Nuestros futbolistas suelen disputar grandes partidos y no debería haber problemas. Tenemos que hacer nuestro fútbol», sentenció.

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