Modric, Balón de Oro del Mundial; Mbappé, mejor joven

El croata sucede a Messi como mejor futbolista de la Copa del Mundo, un premio que no se lleva un jugador de la campeona desde Romario en 1994

ÓSCAR BELLOT

Luka Modric se llevó el Balón de Oro del Mundial de Rusia 2018, distinción que le acredita como el mejor futbolista del torneo. Pesaron más sus deslumbrantes actuaciones en los seis duelos que llevaron a Croacia hasta la final de este domingo en el Luzhniki de Moscú que los méritos acumulados por las dos grandes figuras de Francia, Antoine Griezmann y Kylian Mbappé, goleadores en la final en la que los 'bleus' se ganaron su segunda estrella. El belga Eden Hazard se quedó con el Balón de Plata y Griezmann el Balón de Bronce.

Sucede el capitán de Croacia a Leo Messi, ganador del Balón de Oro hace cuatro años en el Mundial de Brasil, donde su selección, como la de Modric, claudicó en la final. Hay que remontarse 24 años atrás para hallar un ganador del Balón de Oro en el Mundial que militase en la selección que se proclamó campeona del mundo. Lo logró Romario, autor de cinco goles en el trayecto que llevó a Brasil a levantar el título en la final del Mundial de Estados Unidos.

El Mundial deja también reconocimientos individuales para el francés Kylian Mbappé, que fue designado mejor jugador joven por una trayectoria meteórica que ha colocado al galo como depositario de enormes expectativas. El belga Thibaut Courtois se hizo acreedor del Guante de Oro. Pieza clave de los 'diablos rojos', el guardameta del Chelsea encajó seis goles en los siete partidos que disputó en su camino al tercer puesto. Griezmann fue recompensado como mejor futbolista de la final. Autor de cuatro tantos, uno de ellos en el pulso decisivo, el delantero del Atlético ha sido una de las figuras del torneo y figuraba entre los favoritos al Balón de Oro, que finalmente recayó en Modric. Y el inglés Harry Kane fue el máximo goleador del torneo y, por tanto, Bota de Oro, con seis tantos.

La selección española, eliminada en octavos, se fue con el consuelo del premio al 'fair play', ya que se fue del torneo con una tarjeta amarilla, la que vio Sergio Busquets.