MUNDIAL DE RUSIA 2018

La luz de Francia y el apagón de los favoritos

La luz de Francia y el apagón de los favoritos

El Mundial encumbra a futbolistas como Modric, Mbappé y Hazard y desquicia a Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar

JUANMA MALLO

Después de 64 partidos, cinco prórrogas y cuatro tandas de penaltis, Hugo Lloris levantó ayer a las 19.32 horas la Copa del Mundo al cielo de Moscú. Francia ha vuelto a conquistar el planeta. Veinte años después: fue en 'su' Mundial, aquel en el que tumbó a Brasil en la final, y cuando Kylian Mbappé aún ni había nacido. A las órdenes de Didier Deschamps, capitán hace dos décadas en París, 'les bleus' se han colgado el oro en la competición de las sorpresas, la más extraña de los últimos tiempos, sin los grandes favoritos en las últimas rondas y sin el foco apuntando a Messi y a Cristiano, caídos en octavos, a un Neymar que será recordado por sus múltiples desvanecimientos, y a Müller, desquiciado en una Alemania que ya había agotado su ciclo antes del torneo con más tantos a balón parado de la historia, 70 de los 169 goles. Otros han ocupado esa brillante posición: Modric, con su clase, Mbappé con su potencia, velocidad y un enorme futuro, Griezmann y Hazard por su calidad...

Lo mejor

Más allá del triunfo de Francia y de la perseverancia de Croacia, el Mundial de Rusia destaca por su igualdad. Ya no existen esas peritas en dulce. Salvo Panamá, el resto de selecciones han evolucionado. ¿Recuerdan la guerra que tanto Marruecos como Irán dieron a España y Portugal? La excelente preparación física, que muchos futbolistas compitan en las mejores ligas y contar con técnicos con enorme trayectoria han provocado que las distancias se acorten.

Y si se trata de destacar a selecciones, por supuesto, la ovación se la lleva Francia, que ha ido de menos a más. Desde la fortaleza defensiva, una portería repleta de seguridad -más allá de la cantada de ayer- y un rocoso y físico centro del campo, con la potencia de Mbappé y la batuta de Griezmann se ha llevado el Mundial para desquistarse de la dolorosa derrota contra Portugal en la Eurocopa de 2016. Deschamps, además, se ha convertido en la tercera persona que gana esta competición como técnico y jugador tras Zagallo (Brasil) y Beckenbauer (Alemania).

Tampoco se puede olvidar el empuje de Bélgica, una generación que por fin se ha creído su fenomenal talento. De la mano de Roberto Martínez, los 'diablos rojos' se han colado en el tercer puesto gracias a Hazard, Lukaku, De Bruyne, pero también a la formidable actuación de Courtois frente a Brasil o el gol que sacó sobre la línea Alderweireld en el encuentro del sábado frente a Inglaterra. Por cierto, los 'Pross' han vuelto de degustar qué se siente al alcanzar los últimos peldaños de una gran competición, pero se han quedado con las ganas. Eso sí, son un equipo joven, con un futuro inmenso, y con una gran camada de futbolistas que pisa fuerte por detrás y que dará que hablar en los próximos años.

En esta categoría de lo más destacado entra también el partido entre España y Portugal con el 'hat-trick' de Cristiano, la exhibición de fútbol de ataque y desparpajo ofrecida por México en el estreno contra Alemania, el civismo de los hinchas de Japón y Senegal al limpiar las gradas tras los partidos... Pero sobre todo queda un torneo divertido, emocionante, por encima de los colores que sienta cada aficionado.

La sorpresa

La presencia de Croacia en el encuentro decisivo no entraba en la hoja de ruta de nadie. Pero este grupo ha hecho de la palabra equipo su mejor definición. Con Modric de maestro de ceremonias, un Rebic que se ha dado a conocer al mundo por su carácter incombustible, un Rakitic siempre templado y un bullicioso Perisic, el combinado balcánico completó un pleno en la fase de grupos. Con sufrimiento, implicación y una gota de gasolina extra en el depósito gracias a una inmensa motivación, se plantó en la final. Nadie les esperaba ahí, pero una escuadra sensacional, con futbolistas en conjuntos punteros del Viejo Continente, derribó todos los obstáculos y se convirtió en la sorpresa de este Mundial.

Lo peor

En este apartado se lleva el liderato una Alemania eliminada a las primeras de cambio. De nuevo, el campeón derrotado y humillado. La maldición. Sentenció al conjunto de Löw una voluntariosa Corea del Sur. Pese a que en 2017 se había embolsado la Copa Confederaciones con el equipo B, en este Mundial el conjunto germano se ha visto superado, y sus pilares no respondieron, salvo quizá Kroos. Ni Müller, ni Werner, tampoco Özil o Draxler se echaron al equipo a la espalda. Polonia tampoco superó la fase de grupos, una tremenda decepción para un Lewandowski que se estrenaba en el gran torneo del planeta.

Argentina, España y Portugal, además de una Brasil que se plantó en cuartos, pegaron un tremendo petardazo. Las apuestas les señalaban a ellos, pero el caso es que diversas causas empujaron a las cuatro a despedirse antes de los previsto de Rusia. Por cierto, volvió a ser un Mundial de color europeo.

Las estrellas

En una competición más de equipos que de jugadores en particular, destaca la pólvora de Harry Kane, autor de seis goles, tres de penalti. Le siguen Lukaku, Ronaldo, Griezmann y Cherysev. Entre los porteros, Courois se llevó el Guante de Oro, pero cualquiera de los otros tres semifinalistas ofrece unas inmensas garantías. Llama la atención el enorme campeonato de Pickord. Inglaterra por fin vuelve a contar con un cancerbero. Más nombres: Mbappe, Griezmann. Pogba, Kanté, Lucas Hernández, Pavard, Modric, Rakitic, Rebic, Perisic, Eden Hazard, Kevin de Bruyne, Sterling... Pero aunque caídos demasiado pronto, también existen otros futbolistas que han dejado su huella: Yerry Mina, el hombre de los remates de cabeza; Jo Hyun-wo, el coreano que le paró todo a Alemania; Ahed Musa, el nigeriano que anotó un doblete frente a Islandia; Inui, el talento de Japón que disfrutará el Betis; 'Chucky' Lozano, que destrozó al excampeón...

Los estrellados

El fiasco de Alemania se puede personificar en cualquiera de sus delanteros. Igual que la eliminación de Polonia sonrojó a un Lewandoski que se marchó de Rusia sin marcar. Messi sí anotó, pero se queda sin el título soñado. A sus 31 años, al argentino le persigue una maldición con su selección, aunque es cierto que en este torneo se ha encontrado muy solo y, como dijo Maradona, «tiraba un pase y le devolvían carretillas de adoquines». Mascherano también quedó retratado, igual que Higuaín o Caballero. En España, pese a la escasa seguridad que transmitió, Fernando Hierro mantuvo en la portería a De Gea. Ramos, Piqué o Silva también fueron señalados por el dedo acusador de la afición. La estrella de ristiano se apagó tras su 'hat-trick' a La Roja. El teatro de Neymar ha provocado que su rendimiento haya pasado a un segundo plano. Hay otros nombres, como Carlos Sánchez, autor de sendos penaltis en contra de Colombia, o Poulsen que también cometió otro par de penas máximas.