La efectiva Francia ya está en semifinales

Momento justo en el que Varane conecta un buen cabezazo que supone el primer gol de Francia ante Uruguay. :: reuters/
Momento justo en el que Varane conecta un buen cabezazo que supone el primer gol de Francia ante Uruguay. :: reuters

Un cabezazo de Varane y un disparo de Griezmann en el que falló Muslera fueron suficientes para tumbar a Uruguay

RODRIGO ERRASTI

Nizhny Novgorod. Con un rendimiento práctico y con una portentosa efectividad de cara a puerta, como contra Argentina, Francia ya está en semifinales del Mundial. Se bastó de dos acciones para tumbar a Uruguay: una jugada mal defendida a balón parado, puesta con astucia y calidad por Griezmann para que la aprovechara Varane de manera magistral y un error de su portero, Muslera, cuando buscaba la remontada a base de orgullo y juego directo. No necesitó más el cuadro galo. Ese 0-2 fue una losa terrible para Uruguay.

0 URUGUAY

0 FRANCIA

Uruguay
Muslera, Cáceres, Godín, Giménez, Laxalt, Nández (Urretaviscaya, min. 74), Vecino, Lucas Torreira, Bentancur ('Cebolla' Rodríguez, min. 59); Luis Suárez y Stuani (Maxi Gómez, min. 59).
Fracia
Lloris, Pavard, Umtiti, Varane, Lucas Hernández, Pogba, Kanté, Mbappé (Dembélé, min. 87), Griezmann (Fekir, min. 93), Tolisso (N'Zonzi, min. 80) y Giroud.
Goles
0-1: min. 40, Varane. 0-2: min. 61, Griezmann.

Se esperaba mucho de Mbappé, de Luis Suárez, de Griezmann, incluso de Giroud o Stuani, reclutado por la lesión de Cavani. Pero la solución al acertijo estuvo en la cabeza de dos centrales que dominan el juego aéreo como pocos. Varane aprovechó mejor la opción francesa para marcar el primer gol, ése que se antoja determinante en un duelo con un billete para semifinales entre dos selecciones históricamente tan preparadas para competir.

En un golpeo lateral, Griezmann amagó sacar y el zaguero madridista apareció como un avión para adelantarse a un estático Stuani y poner la bola, tras un giro de cuello casi perfecto, en la base imposible para Muslera. Primer remate a puerta: gol. Pleno, algo que ya pasó en cuartos de final ante Argentina. Varane, soberbio en defensa toda la tarde, se estrenó en un Mundial y de cabeza, como en siete de los últimos nueve goles que ha hecho con el Real Madrid.

Uruguay sólo había remontado en un Mundial un partido que empezó perdiendo... pero fue a Francia en 1966. Tuvo la opción del empate de manera casi consecutiva lo que quizá le hubiese otorgado una vida extra. Apenas unos minutos más tarde, en una situación casi calcada, Cáceres prolongó también de modo soberbio una bola lateral a la base del poste pero allí apareció volando Lloris para repeler la bola. La pelota le quedó muerta a Godín que lo debió ver tan fácil que con el ansia la pegó demasiado alta pese a tenerla en el área pequeña para embocar a la red.

Ahí estuvo seguramente la clave del billete a semifinales. Antes de todo eso el duelo fue muy táctico, con Francia dominando la pelota pero sin grandes ocasiones ya que Uruguay le concedía muy poco. Al descanso las cámaras de los videomarcadores enfocaban a Lloris. Tuvo que sacar una mano y lo hizo de modo soberbio. La necesidad obligaba a la celeste, que sufre llevando la iniciativa. Ahí actuó de modo inteligente Francia. Sin ofrecer esos metros a Uruguay, con Kanté, omnipresente, y Pogba dominando el centro del campo y Griezmann, que aparecía muy bien entre líneas. Y además intuyó que podía hacer daño a Muslera desde lejos. Y acertó.

Ese error terrible del meta, en un zurdazo de Griezmann, sepultó la esperanza de reacción celeste. La pelota le venía de frente, pero se movió un poco hacia la izquierda tratando de intuir la trayectoria, alejó los brazos del cuerpo, las manos se le doblaron y acabó en la red. Error en el día menos apropiado.

El partido se le puso demasiado cuesta arriba a la celeste, donde la capacidad para competir y la actitud no se negocia. Se produjeron algunas disputas que no interesaban a ninguno, ya que sólo eran una pérdida de tiempo para los uruguayos y Francia tenía opción de perder algún efectivo para semifinales. Le costó pero se dio cuenta Deschamps, que optó por dar algún descanso. Incluso a Griezmann, el 'uruguayo' que participó en los dos goles y se llevó el premio al mejor del partido. Los verdaderos charrúas se van del torneo con la cabeza alta y con el cariño de su gente, que no paró de animar hasta el silbido final del argentino Pitana. Por cierto, con el que aún no ha ganado Uruguay...

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