MUNDIAL DE CLUBES

Bale reclama otra corona para el Real Madrid

Marco Asensio se lamenta tras recaer de sus molestias. :: efe/
Marco Asensio se lamenta tras recaer de sus molestias. :: efe

El galés catapulta con su triplete al equipo de Solari y le cita con el sorprendente Al Ain en la final del sábado del Mundial de Clubes

ÓSCAR BELLOT

Gareth Bale catapultó al Real Madrid a la final del Mundial de Clubes, donde los blancos intentarán abrochar el sábado su séptimo título de campeones del mundo ante el sorprendente Al Ain. Un triplete del galés, que meneó a sus tiernos oponentes por el carril zurdo y fue asistido en dos de sus tantos por un efectivo Marcelo, permitirá al rey de Europa defender el cetro que conquistó hace dos años en Yokohama y que mantuvo el curso anterior ya en Abu Dabi, donde nuevamente intentará alzar un título que le congracie con su afición en estos tiempos borrascosos en los que el brillo internacional le sirve para resarcirse de la penurias domésticas.

1 KASHIMA

3 REAL MADRID

Kashima Antlers
Suntae Kwon, Nishi (Anzai, min. 55), Seung-Hyun, Shoji, Yamamoto, Leo Silva, Nagaki (Uchida, min. 46), Endo (Leandro, min. 81), Abe, Serginho y Doi.
Real Madrid
Courtois, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Marcos Llorente, Kroos, Modric, Lucas Vázquez (Isco, min. 67), Bale (Marco Asensio, min. 60; Casemiro, min. 73) y Banzema.
Goles
0-1: min. 43, Bale. 0-2: min. 52, Bale. 0-3: min. 55, Bale. 1-3: min. 78, Doi
Árbitro
Wilton Pereira Sampaio (Brasil). Amonestó a Carvajal y Yamamoto.
Incidencias
Partido de semifinales del Mundial de Clubes disputado en el Zayed Sports City Stadium ante ante 20.000 espectadores.

Balsámico triunfo del Real Madrid un día en el que tenía muchísimo que perder y poco que ganar. Alineó por ello Solari a su once de gala salvo la inclusión de Marcos Llorente por Casemiro, todavía falto de ritmo tras salir de lesión y que entraría en la segunda parte. Ocho de ellos ya sabían lo que era medirse de inicio al Kashima, al repetir respecto al bloque con que acudió Zinedine Zidane a la final de hace dos temporadas, cuando los nipones tuvieron a tiro el trofeo para acabar sucumbiendo en la prórroga.

Estaba avisado por aquel sufrimiento el Madrid -y prevenido también por la derrota de River Plate el martes ante el Al Ain- de los riesgos de infravalorar a cualquier adversario por mucho que éste milite en un fútbol con pocos focos. La intensidad es crucial y salir frío puede costar un disgusto por muy aristocrático que sea uno de los contendientes. Pese a ello sembró pronto el Kashima la duda con un zurdazo de Serginho que desvió a córner Courtois. Estudiosos de la estrategia, los japoneses rozarían también el gol en un cabezazo de Shoji tras el saque de esquina que se fue fuera.

LAS FRASESGareth Bale Delantero del Real Madrid «Es muy importante haber anotado los goles pero lo más importante es haber clasificado al equipo» Casemiro Centrocampista del Real Madrid «Hay que tener el máximo respeto al Al Ain y encarar el partido con la misma seriedad que siempre»

El Kashima contraponía su ímpetu al orden del Madrid para intentar sellar la brecha de calidad. Templaban los blancos, donde Benzema operaba como socio ideal de Bale por la izquierda y de Lucas Vázquez por la derecha. Dominaba el campeón de Europa pero sin generar peligro. Necesitaba algo más de frescura en el último pase y Solari demandaba también viveza. El Kashima no se arredraba y Courtois tuvo que abortar una peligrosa acometida de Doi.

Tenía en el costado izquierdo una excelente vía el Madrid para amenazar. Por allí percutía sin cadenas Bale, al que no lograba sujetar Nishi. Andaba dinámico el galés, al que sólo le faltó precisión con la derecha para coronar una notable acción en la que se marcó un sombrero dentro del área. Ajustar la mirilla era la asignatura pendiente, pero Bale acabó aprobándola con sobresaliente.

Una triangulación con Marcelo le permitió al galés exhibir su proverbial letalidad con la zurda al borde del intermedio. Cruzó el extremo un disparo que, tras tocar en el palo largo, besó la red. Como en las semifinales de la anterior edición, cuando su salida al campo fue crucial para resolver un partido que se le había atascado al Madrid frente al Al Jazira, el '11' señalaba el camino, convirtiéndose de paso en el tercer futbolista que marcaba en tres ediciones distintas del Mundial de Clubes, tras Messi y Cristiano.

Recaída de Asensio

Consciente de que la sangría por esa banda podía anegar definitivamente el anhelo nipón de citarse con el Al Ain, Go Oiwa trató de contenerla retirando a Nagaki en el descanso para dar cabida a Uchida, que se asentó en el lateral derecho y desplazó al centro a Nishi. Aún estaba en ello el relevo cuando Bale llegó hasta el fondo y soltó un centro para Benzema, cuyo disparo salvó bajo palos Yamamoto.

Salvador en esa ocasión, Yamamoto se convirtió luego en villano para el Kashima al iniciar una concatenación de errores a la que se sumó Seung-Hyun para que Bale anotase el segundo a placer. Y sin apenas tiempo para el respiro, el extremo sentenció con otro disparo cruzado aprovechando un buen pase de Marcelo, otra vez asistente, como en la diana que enfiló el triunfo, en una nueva jornada para la gloria del galés, siempre discutido pero determinante como pocos en el reguero de títulos en esta tercera edad de oro del Real Madrid. Apenas la recaída de Asensio oscureció algo la alegría de los blancos por alcanzar otra final, ya que el gol de Doi que dio el VAR tras anularlo el árbitro fue ya anecdótico.

Más