CD CALAHORRA

Bienvenidos a Segunda B

Rodrigo se lamenta
de una ocasión perdida
en el primer tiempo. :: s.m.
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Rodrigo se lamenta de una ocasión perdida en el primer tiempo. :: s.m.

El Calahorra empata en un partido difícil, con alternativas y que terminó con polémica

SERGIO MARTÍNEZ

lejona. Después de su dulce inicio, el Calahorra se topó en la tarde de ayer con la realidad de la Segunda B. En Leioa logró un meritorio empate, que no puede valorarse de otra forma que como positivo. Sin embargo, el sabor de boca que dejó es amargo. En la última jugada del partido, Eduardo Ubis era derribado por el portero, pero el colegiado no señaló penalti. Durante los noventa minutos anteriores el encuentro tuvo de todo. Un horrible inicio del Calahorra, un penalti parado por Zabal, una convincente reacción, un golazo de Rodrigo, la expulsión de Barrio, el empate del Leioa y la polémica final.

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El Calahorra fue diferente al equipo del otro día en la primera mitad. Los rojillos no encontraron su lugar frente a un rival que les superaba constantemente y de diferentes maneras. El Leioa jugó con dos puntas, Yurrebaso y Luariz, pero ese fue sólo uno de los problemas. Los locales superaban en el centro del campo al Calahorra y ganaban las segunda jugadas, pero también eran mejores por las bandas. Miguel Sola se desesperaba para intentar corregir a un equipo completamente perdido.

Leioa
Iturrioz, Crespo, Polanco (Cortés, m. 73), Córdoba, Etxebarría, Bengoa, Chirri (Morci, m. 73), Garai, Yurrebaso, Fran Sota y Luariz.
Calahorra
Nacho Zabal, Yasin, Barrio, Javi Duro, Morgado, Cristian, Parla, Barrón (Ubis, m. 64), Gabri, Rodrigo (Goñi, m. 76) y Samuel (Cárdenas, m. 50).
Goles
0-1, m. 62. Rodrigo; 1-1, m. 83. Etxebarría.
Árbitro
Julio Fermín Leo Ollo, asistido por Mikel Ballano y José Javier Apesteguía (Comité de Navarra). Amonestó al local Etxebarría y a los visitantes Cristian, Javi Duro y Goñi. Expulsó al jugador del Calahorra Javi Barrio por doble amonestación (m. 78).
Incidencias
Menos de un millar de espectadores en Sarriena, con nutrida presencia de aficionados rojillos.

El Calahorra saltó al campo con cuatro novedades con respecto al once de la primera jornada. Barrio y Yasin en la defensa, Barrón en el interior derecho y Samuel en punta. Ninguno de los cuatro brilló. Otra de las variaciones fue que Cristian pasó al mediocentro, junto a Parla, que volvió a ser uno de los mejores del equipo. El planteamiento era interesante, pero pronto se le vieron las costuras al Calahorra. En el minuto 2, Luariz ganaba un balón largo en el área, driblaba a Barrio y el defensa le derribaba de forma clamorosa. Por fortuna, Nacho Zabal detuvo con una buena estirada el penalti de Fran Sota y evitó que el partido estuviese condicionado desde tan pronto. No le afectó al Leioa.

En la primera mitad el Calahorra fue poco a poco encontrándose, aunque no fue suficiente. Las llegadas eran esporádicas, siendo la mejor un pase interior de Parla que encontró a Rodrigo en el área, pero el ajustado disparo del interior lo repelió el portero con una buena estirada. El Calahorra necesitaba reaccionar tras el descanso y así lo hizo. Los rojillos saltaron más decididos, recompuestos y más serios, teniendo las ideas más claras. Además, la entrada de Cárdenas dio mucha fuerza en el centro del campo y permitió más robos y salidas al contragolpe. El Calahorra mandaba y llegaba, era convincente, y pronto encontró el gol.

Rodrigo fue de nuevo el protagonista, dejando clara la importancia de tener un jugador desequilibrante y decisivo como él en la plantilla. En el minuto 62, el interior lanzó una falta directa a la escuadra que abría el tanteador en favor del Calahorra. Las sensaciones y el tanteador invitaban a pensar en la segunda victoria rojilla. Era mejor el Calahorra y al Leioa le costaba reaccionar. Sin embargo, los locales demostraron ser un equipo sólido mentalmente y volvieron a hacerse con el balón. El juego era del Leioa pero el Calahorra no sufría en exceso, hasta que el minuto 78, Javi Barrio vio la segunda amarilla, dejando a los riojanos con diez jugadores.

El acoso local se acrecentó entonces, y en el minuto 83 el Leioa encontraba su recompensa, en verdad merecida por su actuación durante todo el partido. Una falta al área era cabeceada por el central Etxebarria al fondo de las mallas rojillas. El Calahorra necesitaba retener ese punto y se defendió con solvencia en la recta final del encuentro. La posibilidad de la victoria parecía olvidada cuando en el minuto 93, justo antes del pitido final, Eduardo Ubis ganó un balón en el área para desequilibrar a Iturrioz, derribándole el portero visitante de forma clara. El árbitro no vio el penalti. El empate era bueno, pero esa jugada pudo convertir el partido en algo mucho mejor para el Calahorra.

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