Zidane se prepara para pulir los cuatro diamantes de la entidad

NACHO CABALLERO

madrid. Cuatro diamantes en bruto acaparan focos en el 'stage' del Real Madrid en Montreal: Vinicius, Brahim Díaz, Rodrygo Goes y Takefusa Kubo, que quieren aprovechar estas semanas para convencer a Zinedine Zidane de que están preparados para tener un rol destacado.

El más asentado de los cuatro es Vinicius, que pasó de no entrar en los planes de Julen Lopetegui a electrizar a la vera de Santiago Solari y volver a un papel secundario con el retorno al banquillo del marsellés. Con Zidane jugó poco una vez recuperado de la lesión que sufrió frente al Ajax, por lo que afronta el verano como una oportunidad perfecta para ganarse la confianza del técnico.

Diferente es la situación de Brahim. Llegado en el mercado invernal de la temporada pasada a cambio de 17 millones de euros tras no tener oportunidades en el Manchester City de Pep Guardiola, Solari tampoco le dio mucha cuerda, pero la vuelta de Zidane le alivió ya que depositó toda su confianza en el malageño. El francés cuenta con él para la próxima campaña, aunque la directiva no vería con malos ojos una cesión. Por el momento, ha sido el primer damnificado de la pretemporada, al sufrir una lesión muscular en el bíceps femoral izquierdo.

Nuevo en el Real Madrid es Rodrygo, fichado en 2018 a cambio de 45 millones de euros pero que vio aplazado su salto a Europa hasta este verano. De un perfil similar a Vinicius, tiene más armas y mejor definición. La idea es que forme parte de la primera plantilla ya, pero la gran competencia en el frente de ataque podría llevarle a jugar algunos partidos con el Castilla.

La última sensación es Kubo, que pasó por las categorías inferiores del Barça y llegó este verano como fichaje sorpresa. Tendrá ficha en el Castilla aunque ha viajado a Montreal, donde en los primeros entrenamientos ha asombrado a buena parte del cuerpo técnico y arrastra un reguero de periodistas nipones.