Jornada 19

La renovación de Alba se cuela en la fiesta de los 400 de Messi

Jordi Alba, durante una acción del partido ante el Eibar./Alejandro García (EFE)
Jordi Alba, durante una acción del partido ante el Eibar. / Alejandro García (EFE)

Aunque su contrato acaba en 2020, su continuidad ya debería estar cerrada, pero el club no tiene prisa, una actitud extraña por la importancia del lateral zurdo en el Barça

P. RÍOSBarcelona

Cuando Leo Messi pisa el césped de un campo de fútbol, nada es anecdótico o trivial. El Barça-Eibar del domingo, que finalizó con un lógico 3-0 para el líder pese a la loable resistencia del equipo armero, podría haber sido un partido más que pocos recordarían con el paso de los años, pero entró en la historia de la Liga porque el '10' lo eligió para lograr su gol 400 en 435 partidos en el campeonato español. Y lo hizo en un día poco brillante en lo personal, errando pases y hasta alguna ocasión clara, pero cuando Luis Suárez le cedió un balón de oro no lo desaprovechó y batió a Riesgo tras recortar a Arbilla. Tiene 31 años, sabe dosificarse y sale a unos 100 goles cada tres Ligas. Seguirá rompiendo calculadoras.

Lo único que disgustó a Messi en un día tan especial fue acaparar un protagonismo que por la actuación personal en el partido en cuestión pertenecía a su gran amigo Luis Suárez, autor de un doblete de maravillosa factura y de la mencionada asistencia. Entre los dos (17 de Leo y 14 de Luis en 19 jornadas) suman más goles en esta Liga que cualquier otro equipo de Primera. El uruguayo será pronto el tercer máximo realizador del Barça en la historia de la Liga superando a Kubala y por detrás de Messi y César en sólo cinco temporadas.

Los dos echaron una mano también a un crack en apuros como Coutinho, a quien Valverde dio la titularidad en un intento de recuperar su alegría. El brasileño, buscado por sus dos compañeros, comenzó a parecerse al que dejó muy buenas sensaciones la pasada temporada. Dembélé se quedó en el banquillo, pero también salió al campo con la vitalidad que se le exige. Ahora hay partidos para todos, especialmente si el Barça elimina el jueves al Levante en la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey en el Camp Nou, donde tendrá que remontar el 2-1 de la ida.

Al Barça, con cinco puntos de ventaja sobre el Atlético y diez sobre el Real Madrid y el Sevilla, todo pare irle sobre ruedas, pero tiene algunos frentes abiertos. Uno es la renovación de Jordi Alba, vital para el juego azulgrana, principal referencia para Messi por sus desmarques y sin relevo en la plantilla ni en la cantera. Acaba contrato en junio de 2020, pero ya debería estar cerrada su continuidad. Sin embargo, las conversaciones entre el club y sus representantes son muy frías y el lateral zurdo se impacienta: «Todo sigue igual pero tengo la conciencia muy tranquila, el club debe decidir y yo seguiré ayudando al equipo». Con 30 años, está ante su último gran contrato y quizás sus peticiones no coinciden con lo que ofrece el club.

Otro tema del que se va a hablar en los próximos días es del delantero centro que va a llegar en el mercado de invierno para dar aire a Luis Suárez una vez que Munir se ha ido al Sevilla. Se intuye que el Barça ya tiene un nombre decidido para haber permitido salir tan pronto al canterano, pero no ha trascendido. El perfil es el de Murillo en el sentido de que no se va a pagar un traspaso caro, quizás llegue cedido y con conocimiento de la Liga. Otros futuribles como Todibo (central francés del Toulouse ya anunciado para junio), Rabiot (centrocampista en conflicto con el PSG) o De Jong (interior del Ajax muy cotizado) llegarían la próxima temporada. Ahora urge un ariete.