Jornada 5

La Real hurga en la herida oscense a pesar de su inferioridad numérica

El árbitro expulsa a Juanmi. / Efe

Los de Asier Garitano sufrieron las expulsiones de Juanmi y Theo

EFEHuesca/San Sebastián

La Real Sociedad hurgó en la herida del Huesca en El Alcoraz, de donde se llevó los tres puntos, y frustró la intención del equipo oscense de obtener su primer triunfo de la temporada en su estadio, tras aguantar los últimos minutos con dos hombres menos.

Ni siquiera el hecho de que el conjunto de Asier Garitano jugara desde minuto 71 con un jugador menos por la autoexpulsión de Juanmi por una estúpida protesta, y con dos menos desde el minuto 83 por la exclusión también de Theo por otra acción irreflexiva, un bofetada a un rival, sirvió a los propietarios del terreno para haber rescatado al menos un punto.

La Real se llevó un triunfo más fruto del trabajo que de la brillantez, que escaseó durante todo el choque en ambos lados del terreno de juego, y también por la inoperancia local en el remate por segundo partido consecutivo.

0 Huesca

Werner; Miramón, Pulido (Gürler, min.84) Semedo, Luisinho («Chimy» Ávila, min.79); Gallar, Musto, Melero, Ferreiro; Moi Gómez (Longo, min.68) y «Cucho» Hernández.

1 Real Sociedad

Rulli; Zaldúa, Aritz, Héctor Moreno, Theo; Zubeldia; Oyarzábal (Kevin Rodrigues, min.90), Rubén Pardo (Zurutuza, min.74), Juanmi, Merino; y Jon Bautista (Raúl Navas, min.85).

Gol
0-1. min.65. Merino.
Árbitro
Iglesias Villanueva (Comité Técnico Gallego). Expulsó por doble amarilla a Juanmi (min.71) y por roja directa a Theo (min.83). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Luisinho, Longo, Ferreiro y Gallar y al visitante Rubén Pardo.
Incidencias
partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de El Alcoraz de Huesca ante 6.948 espectadores.

Ambos equipos disputaron una primera parte atascada porque nadie era capaz de tener clarividencia a la hora de poner buenos balones a sus hombres más adelantados y en la que prácticamente todo se fió al juego a balón parado, mientras que en la segunda la situación varió sensiblemente y con algo más de determinación y menos miedo a los errores supuso un juego más vistoso y entretenido.

Cada falta en campo contrario era una peregrinación de los jugadores con posesión para intentar sacar partido de la estrategia, por muy lejos que estuviera el golpe franco porque parecía la única forma de sacar réditos en los primeros 45 minutos.

Aparte de los balones parados el Huesca lo fiaba casi todo a los lanzamientos largos en los que la zaga txuri-urdin tenía siempre ventaja mientras que la Real, dominadora del balón gracias a su intensa presión y posterior recuperación, movía el esférico pero tampoco era capaz de encontrar vías francas al corazón del área local al tener que jugar de una forma que no es habitual en ella.

Los hombres de Asier Garitano volcaron el juego por la banda derecha donde un hiperactivo Mikel Oyarzábal penetraba con cierta clarividencia aunque luego sus galopadas no encontraban buena finalización. El conjunto donostiarra dio en primer aviso en el minuto 21 en una falta cerca del costado derecho del área local que se envenenó y que obligó al meta argentino Axel Werner a quitársela de encima con muchos apuros.

Tras el dominio inicial visitante el conjunto de Leo Franco se sacudió ese estigma y con empuje, más que con calidad y fútbol, rondó en varias ocasiones el área del Gero Rulli aunque el meta argentino fue un espectador más del partido. Sólo Álex Gallar dispuso de una ocasión para poner a prueba la valía del cuestionado Rulli, en el minuto 25, pero su remate fue abortado por el cuerpo de su compañero «Cucho» Hernández.

El balón parado le concedió una nueva opción al equipo foráneo al borde del descanso con una falta botada por Rubén Pardo que se paseó por delante de Werner a lo largo del área pequeña y a la que tres realistas no llegaron.

En la segunda parte, con menos rigor táctico los dos contendientes y menos fuerzas para las coberturas el partido se hizo de ida y vuelta con un equipo azulgrana más decidido en busca de la victoria y que tuvo en los minutos 47, 53 y 63 las primeras ocasiones por medio de Melero, Moi Gómez y Ferreiro.

Y como le ocurrió al equipo aragonés en el anterior encuentro contra el Rayo el partido se decidió por el mínimo acierto, que en esta ocasión también cayó del lado visitante. Un robo de balón de Theo en el minuto 65 en las cercanías del área azulgrana permitió ceder un balón de oro al borde del área a Mikel Merino que definió con calidad con un remate colocado junto al poste.

Con el marcador en contra el Huesca quemó sus naves y se fue arriba a la heroica ante una Real que los primeros minutos de inferioridad no pasó agobios pero que con la expulsión de Theo sufrió tremendamente.

El equipo aragonés tuvo varias ocasiones en el área pero no fue capaz de materializar. La más clara un remate al poste de Melero en la prolongación.

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