El ex-UDL Borja Gómez, investigado en la operación Oikos

Íñigo López Montaña, con el Deportivo. :: efe/
Íñigo López Montaña, con el Deportivo. :: efe

Al papel fundamental de intermediario del riojano Íñigo López se une la presencia de Borja Gómez, ex de la UD Logroñés

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

El 'caso Oikos' ha desvelado una supuesta trama de corrupción en el mundo del fútbol profesional. La investigación policial señala a Carlos Aranda y Raúl Bravo como cabecillas de la red implicada en el amaño de partidos, pero también señala la relevancia del jugador de fútbol riojano Íñigo López como intermediario en las operaciones. Por esta razón, se le imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares, estafa y falsedad documental. En esos «escalones intermedios de la organización» también se encontraría el presidente del Huesca y exjugador del Club Deportivo Logroñés, Agustín Lasaosa, y Mattia Mariotti.

El sumario, que se ha abierto en las últimas horas, parte de la denuncia de la Liga de Fútbol Profesional sobre el presunto amaño del partido Huesca-Nástic de Tarragona, de la campaña 2017/2018. El trabajo de Íñigo López sería la de «buscar jugadores a los que corromper». Del central riojano se habla como pieza «clave en la corrupción del Huesca».

La investigación policial se centra en tres aspectos. En el primero, se trataría del pago de una deuda contraída por el amaño de un partido. Ahí aparecería el nombre de otro futbolista con un paso efímero por La Rioja, Borja Gómez. Este investigado e imputado fue jugador de la Unión Deportiva Logroñés entre agosto del 2017 y febrero del 2018, donde apenas tuvo continuidad. Unos meses antes, cuando militaba en el Real Murcia, el sumario relata las conversaciones de Borja Gómez, conocido en su entorno como 'Fétido', con Íñigo López y Aranda.

El 27 de enero del 2017, el sumario recoge una conversación entre Gómez e Íñigo López por una supuesta deuda que Carlos Aranda y Raúl Bravo tienen con ambos futbolistas por un amaño producido pero del que no les han devuelto ni el dinero adelantado (concretamente, 7.000 euros) ni sus beneficios. En la conversación intervenida, Carlos Aranda se dirige a Íñigo López reconociendo que «les debe dinero» pero que ha tenido «problemas». «Este año os pago lo que os prometí. Soy una persona de palabra, solo que estoy solucionando algo que me ha pasado y nada más me paguen, os pago. Os doy mi palabra», asegura el exdelantero en una conversación. «Cuando te pague te contaré lo que me ha pasado, pero lo estoy resolviendo», prosigue Aranda. «Hay muchos ladrones en este mundo y se equivocaron de persona, pero tranquilo. Si no es ahora, será al final de la temporada. Os doy mi palabra y vale», sentencia.

Íñigo López, por su parte, se interesa por cómo está Aranda y si está jugando, algo que éste niega y asegura que está dirigiendo el club. En tono de broma, Aranda le comenta a López que «antes de retirarse» la podrían «liar» en ese equipo (la investigación infiere que se trata de amañar futuros partidos). «Hay que subirlo a Segunda», dice el central riojano. «Esa es la idea para el año que viene. Y entonces, el rollo», bromea Carlos Aranda, también en alusión, según los investigadores, a los amaños de encuentros.

Además, en el sumario se recoge otra conversación entre Íñigo López y Borja Gómez hablando sobre el pago de esa deuda que Aranda y Raúl Bravo tienen con ellos. Según el sumario, el riojano y el excentral de la UDL «habrían intervenido como intermediarios entre la organización y los jugadores, teniendo que pagar los líderes de la organización los beneficios producidos por el amaño ya que al parecer llegó a buen puerto». Íñigo López llega a invitar a Borja Gómez a que se fuese al Aris [de Salónica], conjunto en el que militó el ex defensa del Real Madrid, Raúl Bravo. «Pero juega de lo mismo que yo», responde Borja Gómez. «Da igual, a ese se la suda», contesta López. Aunque Borja Gómez no lo tiene claro: «Prefiero la pasta a que nos deba una».

Amaño fallido en el Sariñena

El segundo de los puntos de la actuación policial respecto a Íñigo López Montaña se centra en el intento de amaño de un partido del Sariñena aragonés, que no salió bien. Por esta razón, Íñigo López debería unos 15.000 euros a la organización criminal. El central riojano, actual jugador del Deportivo de La Coruña, presionó a la plantilla del Sariñena pero «ante la falta de liquidez de ésta», los jugadores se ofrecieron a «hacer otro», de lo que Carlos Aranda no se fiaba, según la investigación. El sumario recoge decenas de conversaciones entre varios de los implicados e Íñigo López sobre la devolución del dinero invertido por el amaño infructuoso ante el Cariñena y de la manera encriptada de comunicarse de los partícipes en el fraude de los partidos.

En el tercero de los casos sustanciados en el informe judicial, los investigadores señalan que se relatan «los sucesos más graves en cuanto que Íñigo López habría utilizado al Huesca para manipular resultados de partido para su propio beneficio y el de varios jugadores». En este sentido, se recogen conversaciones entre Íñigo López y el exinternacional y cabecilla de la banda, Raúl Bravo, para adulterar el resultado del Huesca-Lugo. Y también una deuda pendiente de Lasaosa con Bravo y Aranda, que rondaría los 100.000 euros y que provocaría la intermediación de Íñigo López.

Incluso la investigación llega a hablar de la «intrascendente» faceta deportiva de Íñigo López en su última temporada (jugó cuatro partidos) pero que su conocimiento «de Carlos Aranda y Raúl Bravo pudo facilitar ese acercamiento de la organización criminal al Huesca para lucrarse de manera ilícita».

Además de lo meramente deportivo, en el sumario también se cita un presunto negocio fraudulento de Íñigo López: comprar vehículos de alta gama en toda Europa, utilizarlos y luego manipular sus cuentakilómetros a través de un software para venderlos por mayor precio del de mercado.