Análisis

Ni la lesión de Luis Suárez empaña la fiesta de Messi y Valverde

Messi celebra uno de los tres goles que le hizo al Betis. /Jorge Guerrero (Afp)
Messi celebra uno de los tres goles que le hizo al Betis. / Jorge Guerrero (Afp)

El uruguayo estará de 10 a 15 días de baja por un esguince de tobillo, no viaja a China con su selección y podrá jugar ante el Espanyol al lado de un Leo sublime que elogió a su técnico

P. RÍOSBARCELONA

Tras la derrota del Atlético en Bilbao, el Barça enfocó la visita al Benito Villamarín como una oportunidad de dejar la Liga muy encarrilada. Y cuando el equipo azulgrana compite con la mentalidad de campeón, no suele fallar. Fue un partido casi perfecto desde el planteamiento, con Ernesto Valverde dando una lección táctica a Quique Setién como respuesta a la que el técnico culé recibió del verdiblanco en el 3-4 de la primera vuelta en el Camp Nou. Aquello dolió al Txingurri, especialmente porque se creó una corriente de opinión pidiendo al cántabro en el banquillo azulgrana porque él sí respetaba el estilo más 'cruyffista'. El domingo preparó el partido a conciencia, sin caer en chantajes emocionales referentes a la estética y teniendo muy claro que debía disponer un 4-4-2 en el césped sacrificando a Coutinho (Dembélé estaba lesionado) y dando entrada a Arturo Vidal, quien se vació dando equilibrio al equipo en la presión alta y en el repliegue. El resultado: un 1-4 corto. «Valverde ha diseñado un partido perfecto y no hemos sufrido, hay que saber adaptarse a cada encuentro», valoró Messi.

Valverde hubiese sido el protagonista por su acertada táctica de no existir Leo Messi, el jugador que acaba acaparando toda la atención casi sin proponérselo, jugando de maravilla con la naturalidad de siempre y logrando tres goles espectaculares (falta por la escuadra, un leve giro de tobillo tras asistencia genial de Luis Suárez y una vaselina delicada). Aplausos de las aficiones rivales ya se ha llevado en más de una ocasión, pero esta vez fue algo más simbólico: el Villamarín coreando el nombre de Messi, con el '10' agradeciendo la reacción desde el césped y luego con sus declaraciones. «Nunca me pasó en un campo rival y lo agradezco», señaló. Los seguidores del Betis supieron estar a la altura del mejor jugador del mundo y Quique Setién alabó el comportamiento de los suyos.

Como suele ocurrir con Messi, sus exhibiciones siempre van acompañadas de récords que salen bajo las piedras. Por ejemplo, ya es el jugador con más victorias en partidos oficiales en la historia del Barça superando a Xavi: 477 triunfos en 674 encuentros. Además, alcanzó a Iniesta en número de partidos y va a por los 767 de Xavi. En victorias exclusivamente de la Liga, llega a las 333 de Andoni Zubizarreta y se queda a una del récord de Iker Casillas (334). Por supuesto, aumenta su ventaja en el Pichichi con 29 goles en 28 jornadas (sin jugarlas todas) y en la Bota de Oro, con Mbappé cerca (26). Y cabalga hacia su gol oficial 600 con el Barça: lleva 591.

Esguince del '9'

Messi vuelve esta semana a la selección argentina para disputar el viernes un amistoso ante Venezuela en el Wanda Metropolitano. No viste la albiceleste desde el Mundial de Rusia. El combinado de Scaloni tiene otro compromiso en Tánger ante Marruecos, pero parece que el '10' no lo jugará.

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El que es baja con su selección es Luis Suárez, quien sufrió un esguince en el tobillo derecho en los últimos minutos ante el Betis tras firmar un gol de bandera y dar una soberbia asistencia en el 0-2 de Messi. Estará de 10 a 15 días de baja, pero debería estar disponible para el derbi ante el Espanyol del sábado 30 de marzo. Su percance evitó que fuese un domingo redondo para el Barça. ¿O todavía lo redondeó más? Uruguay tiene dos partidos en un torneo en China y Luis Suárez se libra de unos 22.000 kilómetros y de dos esfuerzos exigentes.