Redención o purgatorio

Santiago Solari vigila un ejercicio entre Modric y Bale en Roma. :: reuters/
Santiago Solari vigila un ejercicio entre Modric y Bale en Roma. :: reuters

El Real Madrid visita a la Roma con la necesidad de cerrar su pase a octavosBorrar la desastrosa imagen dejada en Ipurua es la otra gran prueba que deben superar los blancos

ÓSCAR BELLOT

colpisa. Azotado de nuevo por los vientos huracanados que desató su lamentable imagen en Ipurua, el Real Madrid regresa a la Champions con propósito de enmienda. La visita al Olímpico de Roma, donde comenzó la triunfal racha de eliminatorias, todavía inmaculada, que le permitió forjar un triplete de 'orejonas' consecutivas, configura un marco que servirá para su redención o que podría condenarle incluso al purgatorio de tener que jugarse el boleto a octavos con el CSKA en la última jornada, siempre y cuando los rusos se impongan al Viktoria Pilsen.

Contará el Real Madrid con la ventaja de saber el resultado del duelo entre rusos y checos cuando Clément Turpin decrete el inicio del partido en el feudo 'giallorossi', por lo que, si el CSKA no vence, se sabrá ya en octavos. En caso contrario, los blancos deberán hacer los deberes con un triunfo que les asegure además el primer puesto que no obtuvieron las dos temporadas anteriores pero que en la presente, viendo el poderío de los potenciales rivales que podrían tocarle como segundo, se antoja vital.

ONCES PROBABLES

Pero por encima de las cábalas para cumplimentar lo que desde que se realizó el sorteo debía ser un mero trámite, el equipo que tutela Santiago Solari tendrá que sobreponerse a sus propias circunstancias tras una estrepitosa debacle ante el Eibar que ha resucitado todos los demonios. Los armeros avasallaron a una escuadra sin actitud, fútbol ni liderazgo, retratando a un plantel en el que a la autocrítica deben seguir soluciones sobre el césped. Tendrá que aportarlas el técnico, al que cuatro victorias seguidas permitieron sellar el contrato fijo pero que afronta su primer puerto de categoría especial tres días después de ver la tremenda pájara de sus pupilos.

La hora de las decisiones

Pocas decisiones comprometidas ha tenido que adoptar Solari hasta la fecha, más allá de entregar la Champions a Courtois en detrimento de Keylor Navas. El tico ni siquiera viajó a Roma, como tampoco fue a Ipurua, aunque el domingo ya volvió a los entrenamientos. El belga fue, junto a Benzema, el único que cumplió en tierras guipuzcoanas y volverá a defender la portería del Real Madrid, con una retaguardia muy cuestionada a la que regresará de inicio Carvajal, que gozará de su primera titularidad con el 'Indiecito' aprovechando la lesión de Odriozola. El lateral está falto de rodaje, lo mismo que Varane y Marcelo, pero el técnico no tiene margen de maniobra. Reeditará así la retaguardia que plantó Julen Lopetegui ante el cuadro 'giallorossi' en el Bernabéu, donde los blancos completaron una de sus mejores actuaciones de los últimos años, que dio paso casi a renglón seguido al valle de lágrimas en que se ha convertido el presente curso.

Con las ausencias de Nacho, Reguilón y Casemiro, Solari tendrá que recomponer el centro del campo, donde podría hallar acomodo un Isco olvidado. Junto a él, Modric, con Kroos como medio de contención después de que Ceballos naufragase ante el Eibar. Un choque que nuevamente dejó señalados a Marco Asensio (que hoy podría ser sustituido por Lucas Vázquez) y Bale. Benzema será fijo ante una Roma hundida en Italia pero solvente en Europa.

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