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Heynckes, el viejo zorro (bueno) que puede 'rejubilarse' con otro triplete

Heynckes, el viejo zorro (bueno) que puede 'rejubilarse' con otro triplete

El técnico acudió a ayudar a su Bayern, del que se fue en 2013, por su amistad con Hoeness y un acto de lealtad al club al que ha dirigido en cuatro etapas distintas

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

«No era mi intención estar aquí porque yo ya había terminado mi carrera. Es algo extraordinario volver al escenario del fútbol en una edad mayor para un entrenador. Y además tener el privilegio de llegar a las semifinales de la Champions y quizá llegar a la final eliminando al Madrid», explicó sonriente un Jupp Heynckes que hace 7 meses no se imaginaba estar en esta situación.

Su amigo Uli Hoeness insistió tanto que al final le convenció de que era el idóneo para sustituir a Carlo Ancelotti tras una derrota en Champions. Siempre tuvieron una relación muy estrecha desde que se conocieron hace 50 años siendo jóvenes talentos de la Mannschaft. Quizá por eso en 2012, cuando todo el mundo esperaba que le destituyesen por perder la final de la Champions en el Allianz Arena ante el Chelsea le mantuvo en el cargo... pero fichó a Pep Guardiola desde enero. Fue una grieta en su amistad, pero se curó. Jupp decidió entonces que sería su último banquillo y logró un triplete (46 victorias en 54 encuentros y 151 goles) que dejó el listón demasiado alto para Guardiola.

«No se trata de un nuevo comienzo, sino de un acto de amistad; y sólo lo hago por todo lo le debo al club»

Se alejó del fútbol, se refugió en Schwalmtal, de apenas 20.000 habitantes, sólo para aparecer en galas benéficas y rechazó mareantes ofertas. No sólo de China, sino también una del PSG. Aprovechó su tiempo libre, además de disfrutar de tiempo con su esposa Iris, leer y pasear con su perro Cando, para visitar a Uli en la cárcel de Landsberg. Allí, en la misma prisión que en su día pisara Adolf Hitler, cuando el dirigente no tenía los privilegios penitenciarios que finalmente tuvo para cumplir su condena por evasión de impuestos, se veían cada dos semanas aquellos delanteros que asustaban en los 70.

Líder silencioso de personas

Hoeness tenía el encargo de Karl-Heinz Rummenigge, director general del club. Y acabó ablandando a Jupp. «No se trata de un nuevo comienzo, sino de un acto de amistad; y sólo lo hago por todo lo le debo al club», confesó el entrenador el día de su presentación allá por octubre. Eso sí, para no caer en la tentación de renovar -algo de lo que intentaron convencerle sin éxito tras ganar en el Sánchez Pizjuán- optó por alojarse en un hotel. En el de concentración del equipo, el Vioer Jahreszeiten, así podría regresar cuanto antes a su casa a cinco kilómetros de Mönchengladbach y a tres de la frontera con Holanda. En él es uno más, tal y cómo desveló él mismo antes del duelo con el Sevilla. «Entró en el ascensor una pareja de americanos. Me vieron con una bolsa del Bayern. '¿Eres aficionado al Bayern?. Así es', contó que respondió. ¡Schweinsteiger es un genio...!», insistieron los seguidores sin reparar que era el mismo que había logrado un triplete histórico en 2013.

«La segunda Champions no se siente como la primera. No me gusta mirar para atrás, tengo bonitos recuerdos, pero miro el presente» Heynckes sobre la séptima

Ahora, gracias a un balance brutal (32 victorias, 2 empates y 3 derrotas) ya tiene en el zurrón otra Bundesliga, se ha metido en la final de la copa alemana y está a tres encuentros de otra 'orejona', esa que ganó con el Madrid en 1998 y 15 años después con el Bayern. Es curioso, pero siempre que ganó la Champions Heynckes no siguió en el club. Tras la 'séptima' y pese a romper décadas de sequía no siguió. «Vivo en el presente, tengo muchas cosas en mi memoria en el Amsterdam Arena. Contra Zidane, Deschamps... Sufrimos por los cinco minutos extra que concedió. Fue un momento muy bonito cuando pitó el final y el Madrid ganó la Copa de Europa 32 años después. Fue un momento muy grande. No era normal ganar la Champions. Ahora recuperaron la identidad internacional y ahora se han vuelto a convertir en el número uno. La segunda Champions no se siente como la primera. No me gusta mirar para atrás, tengo bonitos recuerdos, pero miro el presente».

Peligro cuando se enciende

En Chamartín acababa demasiados días encendido. 'Gusiluz' era su mote en Madrid, similar al que tiene en Baviera: 'Osram'. Y es que cada vez que se enfada se pone muy rojo. Lo saben en Bilbao, donde respondió a un intento de provocación de John Benjamin Toshack con una frase legendaria: «La Real Sociedad me importa lo mismo que un accidente de bicicleta en Pekín». Dejó huella allá por donde pasó. En el Athletic, al que consideraba un «Volkswagen compitiendo en la Fórmula 1», dirigió con éxito a Josu Urrutia, Cuco Ziganda o Ernesto Valverde en la primera de sus dos etapas. «Urrutia fue un jugador muy importante en mi equipo, era mi cabeza en el equipo y mi capitán. Futbolísticamente era muy buen jugador, no tenía dudas ya que su cabeza está bien amueblada. Sabía lo que quería. Es curioso ver a mis jugadores en estos puestos. Igual es que soy mayor», bromeaba ya en 2011.

«Jugué a las órdenes de Jupp durante mucho tiempo y sé que es un muy buen entrenador. Estuvimos muy cerca de ganar la Champions en la final de 2012. Esa final hizo mucho daño a todo el club. El equipo quería compensarlo al año siguiente, por lo que ganar el triplete fue extraordinario. Heynckes tuvo un papel clave» Toni Kroos

Toni Kroos, al que tuvo en Leverkusen -donde hizo al equipo subcampeón- antes de coincidir de nuevo en Múnich ya en 2011, sabe bien de ese carácter «tranquilo y sobrio», hasta que explota. «Jugué a las órdenes de Jupp durante mucho tiempo y sé que es un muy buen entrenador. Cuando volvió, cambió la cara al Bayern. Están jugando mucho mejor, es más difícil ganarles este año que el pasado. Estuvimos muy cerca de ganar la Champions en la final de 2012. Esa final hizo mucho daño a todo el club. El equipo quería compensarlo al año siguiente, por lo que ganar el triplete fue extraordinario. Heynckes tuvo un papel clave al llegar a las conclusiones necesarias tras 2012, temporada en la que quedamos segundos en todas las competiciones», recuerda el '8' madridista.

Heynckes posa con los trofeos del histórico triplete de 2013
Heynckes posa con los trofeos del histórico triplete de 2013

Es Jupp un líder silencioso, que asume que el protagonismo debe ser de sus jugadores. Cogió al equipo a cinco puntos del segundo (entonces el Dortmund) y ganó la Liga a falta de cinco jornadas. Está en la final de Copa y esta eliminatoria contra el Madrid puede devolverle en la senda del histórico triplete de 2013. De aquel equipo siguen Robben, Ribéry, Muller, Alaba, Rafinha, Javi Martínez, Boateng... y Neuer.

«Mi punto fuerte es la experiencia y ser un líder de personas. Los jugadores necesitan cariño, reconocimiento, lo mismo si eres el 23 que una estrella»

En la previa del partido no quiso hablar de árbitros aunque no negó que «lo del año pasado lo vi en televisión», alabó a Cristiano pero destacó el potencial de Lewandowski, echó flores a Zidane al que tildó como «un entrenador modélico», reconoció que James «estaba un poco hundido» cuando llegó y recordó que Boateng es un líder. Como él, pero de otra manera. «Mi punto fuerte es la experiencia y ser un líder de personas. Los jugadores necesitan cariño, reconocimiento, lo mismo si eres el 23 que una estrella. Tenemos un ambiente genial dentro del equipo. Sólo así se puede tener éxito, por eso soy muy optimista. Pero hay que reconocer que nos mediremos a un gran equipo. Pero la fe puede mover montañas».

 

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