Vinicius derriba la puerta de Solari tras su actuación en la Copa del Rey

JOSÉ MANUEL ANDRÉS

madrid. Navega el madridismo entre la nostalgia del equipo ya histórico de las cuatro Champions en cinco temporadas y de un Cristiano que se fue a Turín para dejar un vacío deportivo y mediático enorme y la desafección que provoca ver cómo la plantilla de Solari no termina de enmendar un rumbo errático, encadenando partidos más positivos en el resultado que en el juego con grandes caídas a la lona que le han dejado en una situación prácticamente irreconducible en la carrera por el título de Liga.

No es de extrañar que ante el paisaje la afición blanca busque con ansia la aparición de ese mesías que devuelva la ilusión a una masa social acostumbrada a los títulos en los últimos años. En esa búsqueda, Vinicius parece ir ganando terreno en cada nueva aparición sobre el verde del Bernabéu. El ascenso de Solari al primer equipo comenzó a abrirle una puerta que hasta entonces parecía cerrada, puesto que apenas había disputado doce minutos.

Ya con nuevo entrenador, el carioca comenzó a ganarse el puesto mediante unas buenas actuaciónes. Y posteriormente en Copa, donde ante el Leganés se destapó con un pase de gol más para Lucas Vázquez y con una gran volea a la red de Cuéllar que sacó la sonrisa a la alicaída grada de Chamartín. Sus actuaciones y la plaga de lesiones en la parcela ofensiva de la plantilla de Solari -Bale, Asensio y Mariano siguen de baja- abren la puerta del once a Vinicius en las próximas semanas, de las que podría salir más consolidado aún, al igual que otros miembros de la teórica unidad reserva como Odriozola o Reguilón.

 

Fotos

Vídeos