«Tenemos la oportunidad de cerrar una gran herida»

Ernesto Valverde, durante la conferencia de prensa de ayer. :: EFE/
Ernesto Valverde, durante la conferencia de prensa de ayer. :: EFE

Ernesto Valverde Entrenador del Barça

JESÚS BALLESTEROS

La cicatriz de Roma va a pesar durante un tiempo en el debe de Ernesto Valverde. El posible doblete mitigaría el nuevo fracaso continental del Barcelona, por lo que se antoja inviable fallar en la final de Copa, siempre con el permiso de un Sevilla que también necesita lamerse las heridas. Con la Liga en el bolsillo desde hace semanas, un varapalo copero dejaría un sabor amarguísimo en la primera temporada de Valverde en el banquillo azulgrana.

«Tenemos la oportunidad de cerrar una gran herida con un título también importante», explicaba en la rueda de prensa previa a la final un técnico que ha hecho de la naturaleza y el sosiego sus mejores argumentos. Precavido, avisó de que no hay nada ganado. «No hemos conseguido nada, no tenemos nada, el título está por jugarse. Podemos ser favoritos, pero hay que ganar. Venimos de otra situación en la que nos daban por favorito y se hablaba del siguiente paso sin haber dado el anterior. No podemos pensar que tenemos ganado nada de antemano. Los dos equipos tenemos argumentos para vencer. No podemos ir pensando que sólo podemos ganar», insistió.

De levantar la Copa, sería el segundo trofeo nacional que logra tras la Supercopa de España que le arrebató al propio Barça en 2015. Sería el segundo país donde Valverde levanta la Copa tras hacerlo en dos ocasiones en Grecia con el Olympiacos, donde también ganó tres títulos de Liga. Además, podría quitarse de paso el sabor amargo de aquella final que perdió ante el propio Barcelona cuando Valverde era entrenador del Athletic. «La verdad es que he perdido finales, así que es un partido especial para mí y una gran oportunidad».

 

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