La Vuelta a La Rioja ve su meta final

Rory Sutherland, ganador en el 2017, será de momento el último nombre en el palmarés de la Vuelta a La Rioja./Justo Rodriguez
Rory Sutherland, ganador en el 2017, será de momento el último nombre en el palmarés de la Vuelta a La Rioja. / Justo Rodriguez

La segunda suspensión de la prueba al no poder cubrir un presupuesto de 100.000 euros ensombrece su futuro

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

La Vuelta a La Rioja, decana de las pruebas deportivas de la región, no volverá a la carretera el 7 de abril del 2019, como estaba previsto, ni tampoco en el 2020. Serán su segunda y tercera suspensión consecutiva, con lo que la cita pierde su fecha dentro del exigentísimo calendario de la Unión Ciclista Internacional (UCI) y pone en duda su futuro.

El principal motivo de la suspensión es no poder cubrir un presupuesto cercano a los 100.000 euros. El Club Ciclista Logroñés, tras no celebrar la carrera en el 2018, confiaba que este curso el pelotón volviese a las carreteras riojanas, como venía siendo habitual desde 1957.

Sin embargo, diversos factores lo han impedido. El primero, no haber encontrado un mayor número de patrocinadores privados. El segundo, que los Presupuestos regionales no se aprobaran. Y, el tercero, que pese a todo, el Club podía encontrarse con un descubierto de unos 10.000 euros que no podía afrontar. «Hemos trabajado durante todo un año con instituciones y patrocinadores pero no hemos podido celebrar la Vuelta», asegura David Sánchez, presidente del Club Ciclista Logroño. «El ciclismo es un deporte caro y, con las condiciones actuales que impone la UCI, más», incide. Así, Sánchez argumenta que la reducción en el número de corredores por equipo (actualmente deben correr 7 en vez de 10 de épocas anteriores) obliga a «contratar al menos a cuatro equipos más, lo que supone aumentar el presupuesto». «Las ideas de la UCI han ido beneficiando al nuevo ciclismo, al de los petrodólares, pero ha perjudicado a pruebas históricas de Francia, Portugal, Italia o España», abunda Sánchez.

«Si quisiéramos volver, habría que recibir el visto bueno de la UCI. Ese proceso requiere avales que no podemos solicitar» David Sánchez | presidente del club ciclista

El futuro de la prueba se intuye negro, aunque el responsable del Club Ciclista Logroñés no quiere hablar del final. «Si planteamos el producto con otro formato y otro aliciente, un proyecto motivador, ganas no nos van a faltar», asegura. «Es difícil innovar en una Vuelta de un día, lo mejor sería el formato de tres, con una etapa llana, una contrarreloj y otra de media montaña o con una subida mítica», dice. Pero reconoce que la Vuelta a La Rioja «ha perdido la fecha UCI».

«Si quisiéramos volver, habría que realizar una petición y recibir el visto bueno de la UCI. Iniciar el proceso requiere avales bancarios que ahora no estamos en disposición de solicitar», sentencia.

La mala noticia pone punto y seguido, de momento, a la Vuelta a La Rioja. La noticia también ha caído como un jarro de agua fría en la Federación Riojana. «Los avales, la exigencia de equipos... asfixian a los organizadores pequeños», reconoce su presidenta, Begoña Ruiz Huidobro. «Nos gustaría que saliese adelante la Vuelta porque perdemos una referencia del ciclismo riojano, pero entendemos su postura. Ellos llegaron a avalar créditos que han pagado incluso con patrimonio personal y eso no puede ser», concluye.

Mientras, el ciclista riojano Javier Robredo también mostraba su tristeza a través de las redes sociales: «Es una pena que el Gobierno de La Rioja, sabiendo la situación, no apoyase mas a la única prueba profesional en ruta de La Rioja como lo hace con otras pruebas de la comunidad».

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