La Rioja Bike Race arrancará desde La Grajera

Imagen del pasado año, en una de las sendas de Sojuela. :: s. tercero/
Imagen del pasado año, en una de las sendas de Sojuela. :: s. tercero

La cita del 2019, que comienza el jueves, estrena formato de cuatro días con 230 kilómetros

M. G. LOGROÑO.

La Rioja Bike Race estrenará el próximo jueves un nuevo formato, el de cuatro jornadas, con un pelotón prácticamete completo y, además, con rutas alternativas para la bicicleta eléctrica, con dos etapas, bajo el nombre de La Rioja Ebike Rade. La jornada del jueves será, sin duda, alguna, la gran novedad de una cita que un año más se renueva y que mantiene su dureza aunque no llega a cotas de otros años. «La prueba ha ido creciendo sin perder su esencia», afirma Carlos Coloma.

La competición suma 230 kilómetros y 5.215 metros de desnivel positivo acumulado. En la edición del año 2017 se superaron los 6.000, por ejemplo, pero el encanto no sólo reside en su dureza, sino también en la variedad. Carlos Coloma acude a ella con un proyecto que debe llevarle hasta Tokio 2020, pero más allá de esa cita y del inminente inicio de la Copa del Mundo, días después, el albendense quiere presentar al BH Templo Cafés a lo grande. Y ser grande significa ganar.

Dos son las grandes novedades de la prueba. La primera, la inclusión de una etapa contrarreloj que la abrirá el próximo jueves; la segunda, La Rioja Bike Race regresa a la sierra después del experimento del pasado año, con una tercera etapa por los meandros del Ebro. Ese primer día no sólo es inédito, sino que además no tendrá su salida en el Palacio de los Deportes, pero sí su llegada. Los ciclistas partirán de la bodega que el Gobierno de La Rioja tiene en La Grajera para afrontar una etapa de 17.6 kilómetros y 284 metros de desnivel positivo que transcurre por el propio parque, por El Campo de Logroño, por el pico del Águila y por La Pila. Día para romper el tedio y para ver cómo están las piernas.

La segunda jornada, sobre 79.3 kilómetros y 1.681 metros de ascensión, partirá ya desde el Palacio y discurre por Viguera y por su cantera para ascender Senda Preciosa, que no bajar, y adentrarse en el Camero Viejo, por Luezas y Trevijano con descensos por sendas como La Leñosa, Senda Negra y el Monolito.

El tercer día aumentará la exigencia. 83,4 kilómetros y 2.262 metros de desnivel con la Calzada Romana en dirección hacia Torrecilla en Cameros y Moncalvillo como protagonistas. No faltará el descenso a Las Neveras ni tampoco el circuito que forman el pico del Águila y La Pila antes de llegar a Logroño.

La carrera 2019 concluirá con una cuarta jornada de 48,5 kilómetros y 987 metros de subida acumulada en la que no puede faltar Clavijo ni sendas como Trevijano, El Fraile y Nueva Resentida para vislumbrar Nalda antes de un rápido regreso para decidir el ganador final.