BICICLETA DE MONTAÑA

Lección de Coloma en Nove Mesto

Carlos Coloma, durante la clasificación de ayer en Nove Mesto, segunda cita de la Copa del Mundo. /Silvia Fernández
Carlos Coloma, durante la clasificación de ayer en Nove Mesto, segunda cita de la Copa del Mundo. / Silvia Fernández

Rocío del Alba García acaba 19ª tras estar con las mejores hasta los dos últimos giros El albeldense acaba quinto en la clasificación tras una carrera inteligente y explosiva

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

En los ríos de África enseguida se conoce a los cocodrilos más jóvenes y a los más veteranos. Los primeros no escatiman esfuerzos, se mueven mucho y buscan las presas con tanta ansia que en demasiadas ocasiones se les acaban por escapar. El ejemplo en el mundo de la bicicleta de montaña es Mathieu Van der Poel. Ayer en la ronda clasificatoria de la Copa del Mundo de Nove Mesto logró amarrar el triunfo después de exhibirse y parecer volar sobre su montura. Pero a punto estuvo de que le pillasen sobre la línea de meta. Un 'uy', pero un triunfo, al fin y al cabo.

Los veteranos prefieren esperar, guardar fuerzas y soltar la dentellada en el momento preciso. A Carlos Coloma (BH Templo Cafés) nadie le va a ganar en experiencia. Con veinte años de experiencia sobre sus dorsales se conoce mejor que nadie y también los recorridos y los momentos propicios. Tras la carrera de Albstadt, en la que declinó participar en la ronda clasificatoria para asegurarse un día de descanso más pese a la penalización de puestos que eso significaba en la prueba, tenía todas sus miras puestas en la República Checa.

Y no se equivocó. El albeldense lució cabeza y piernas para acabar en quinto lugar la 'short track', lo que le permitirá mañana salir en primera línea en busca de un lugar entre los mejores, un espacio que hay que ganarse a pedaladas y a codazos, de lo demandado que está.

Fue el riojano de menos a más, guardando y buscando la rueda buena. Las explosivas vueltas iban pasando cuando Coloma se puso en acción. Si en el sexto giro ocupaba la vigésimo sexta posición de un pelotón abigarrado y a tumba abierta (sólo Van der Poel lograba salirse de él), poco a poco fue escalando: decimoctavo en la séptima, octavo en la octava, décimo en la novena... Las fuerzas empezaban a fallar después de un esprint de más de quince minutos. Pero no a Coloma. En la última subida se abrió, buscó espacio y se lanzó a superar a rivales estratosféricos. Metro a metro, el riojano se colocaba entre los mejores hasta, en la línea final, entrar con una trabajada y feliz quinta posición. Un avance de lo que puede esperar mañana.

A Rocío del Alba García, compañera del BH Templo Cafés, sin embargo, le pudo el corazón. En otra clasificación densa, veloz y peligrosa, la riojana de adopción logró colocarse cuarta en la séptima vuelta, dentro de un grupo amplio, pero en los últimos dos giros, la gasolina se le fue acabando y no pudo recuperar los metros perdidos. Entró la decimonovena y le tocará pelear mañana.