Rutas en BTT

Por los Cameros riojanos y sorianos: Del Rasillo a Montenegro y retorno por Villoslada

Vista de Montenegro de Cameros en el acceso por la parte alta del pueblo / J.E

La ruta BTT de esta semana plantea un recorrido circular sin grandes complicaciones técnicas para disfrutar de grandes panorámicas y del silencio de las montañas de los Cameros riojanos y sorianos.

Javier Ezquerro
JAVIER EZQUERROLogroño

Montenegro de Cameros es la única localidad camerana enclavada en Soria, pero su apellido deja bien claro la comarca a la que pertenece y con la que se identifican sus habitantes. Acceder a ella desde El Rasillo de Cameros a través de Peña Hincada y la Sierra de Castejón ha sido siempre una ruta muy socorrida para los aficionados que andamos en bici por estas sierras. Las estampas montañeras que ofrece este recorrido, con la mole pétrea del Cabezo del Santo como principal referencia, y las amplias vistas sobre laSierra de Cebollera al fondo deleitan de sobra a quien se aventura por este solitario y agreste territorio. La ruta es asequible a cualquiera con un aceptable fondo en bicicleta de montaña, ya que se cubren 50 kilómetros con un desnivel acumulado de mil metros, pero técnicamente no ofrece ninguna complicación. Discurre en un 90% por caminos y tramos de carretera en buen estado.

Como en excursiones anteriores que hemos tratado en este espacio, el olmo centenario que precede a la iglesia del Rasillo es el punto de salida de la etapa. Desde aquí enfilamos hacia la parte baja del pueblo para salir del casco urbano por el sendero GR en dirección a Ortigosa. Este primer tramo se cubre por un delicioso sendero entre bosques, con una rampa en subida y otra en bajada antes de llegar al acceso a las cuevas de la Paz y la Viña y atravesar la pasarela peatonal sobre el río Albercos. Las vistas desde este puente sobre el desfiladero a un lado y el embalse al otro son magníficas y no son pocos los que se detienen a tomar unas fotos. Tras el breve inciso salimos ya a la carretera LR-332 que sube a Ortigosa, aunque en nuestro caso dejamos el pueblo a nuestra derecha para remontar el puerto de Peña Hincada. Son 6 kilómetros de ascensión llevadera, con una calzada muy parcheada que acaba en un tramo final de curvas algo más complicado, pero asumible.

Casco urbano de Ortigosa, pinar y carretera de Peña Hincada / J.E.

Ya arriba, a 1.400 metros de altitud, se pedalea en llano entre un magnífico bosque de pinos que acaba abriéndose justo donde culmina el puerto, tal y como indica el cartel que lo corona. Se trata sin duda de otro enclave en el que hay que detenerse para admirar los perfiles abruptos de la Sierra de Castejón cayendo sobre el valle de Brieva de Cameros, localidad situada unos 500 metros más abajo de donde nos encontramos. El prominente Cabezo del Santo, etiquetado como la montaña más bonita de La Rioja, destaca sobre las demás cimas. El panorama se completa hacia el noroeste con todo el cordal de la Demanda bien visible y el San Lorenzo presumiendo de su condición de gigante de La Rioja.

Ya de nuevo sobre la bicicleta, la ruta toma ahora el camino que sale a la izquierda para afrontar la subida más exigente. Los que nos movemos por estos lares la llamamos La Trinchera, que nos desafía con un rampón con un porcentaje de desnivel superior al 20% que no es muy largo, pero tras el que no tenemos descanso porque la cuesta sigue subiendo aún durante otro medio kilómetro. El camino llanea luego durante un rato para situarse rápidamente sobre la cara sur del Cabezo del Santo, con una apariencia muy alpina en esta vertiente. Enseguida volvemos a subir otra cuesta inmersos en un paisaje ya muy abierto, desde el que se contempla toda la Sierra de Cebollera, desde el Alto de Cueva Grande hasta Peña Negra y el puerto de Santa Inés en una sucesión de montañas de perfiles suaves y cubiertos de bosques. Es éste un tramo para deleitarse sin prisa, abriendo cuerpo y alma para sentir la naturaleza portentosa que nos rodea.

Vista del Cabezo del Santo desde la pista a Montenegro, peñas de Las Torrecillas y Peña Negra desde el camino / J.E.

La subida culmina a algo más de 1.600 metros de altitud junto a un capricho rocoso conocido como Las Torrecillas que tiene la apariencia de un dromedario. Desde este punto, con 18 kilómetros ya recorridos, enfilamos la bici hacia Montenegro cruzando primero una portilla para coger el camino de bajada hacia la localidad soriana. El descenso es rápido y con buenas vistas a nuestra izquierda. Cubierta la mitad de la bajada se abre ante nosotros todo el valle del Río Mayor con Peña Negra y su cumbre rocosa situada a 2.000 metros de altitud como prominencia más relevante. La cuesta se acelera en esta parte y nos dejamos llevar para plantarnos en Montenegro de Cameros en un santiamén. Poco antes de llegar conviene detenerse un momento para tomar unas fotos de esta tranquila localidad montañera recortada contra las montañas que la rodean. Bajamos por sus calles y si el bar no está abierto podemos calmar la sed en la fuente que hay enfrente, junto a la carretera.

El tramo que sigue ahora hasta Villoslada de Cameros discurre enteramente por una estrecha carretera de montaña, encajonada entre el río Mayor y una ladera boscosa y sombría. Son unos 8 kilómetros en su mayor parte en ligera bajada que culminan en la preciosa localidad serrana, por cuyas calles podemos también pedalear y sacarnos unas fotos (la estampa más preciada es sacar en primer plano el puente y al fondo las casas trepando por la ladera). Provista también de un par de bares, restaurante y tienda, Villoslada es igualmente un buen punto si queremos hacer una parada antes de emprender camino de vuelta hacia El Rasillo, situado a unos 18 kilómetros desde el municipio villosladense.

Vista de Montenegro, casco urbano de Villoslada y subida del camino hacia Ortigosa / J.E.

La ruta sigue un camino asfaltado por la parte alta de Villoslada hasta su confluencia con la pista, también embreada, que asciende por la ladera sur del Mojón Alto. Las primeras rampas de la subida, que describen cuatro zigzags en 1,5 kilómetros, se hacen duras, pero la pendiente decae más arriba a la vez que la ruta se va internando cada vez más en el extenso robledal de estos parajes. Casi arriba ya, cuando la cuesta se suaviza se abre un claro a la izquierda, con una antena de telefonía, que constituye un magnífico mirador sobre el valle de Villoslada y todas las montañas de Cebollera. Otro rincón donde conviene detenerse un instante para apreciar una excelente panorámica.

Vista del embalse González Lacasa y El Rasillo desde la pista de Villoslada a Ortigosa
Vista del embalse González Lacasa y El Rasillo desde la pista de Villoslada a Ortigosa / J.E.

Tras el receso la excursión sube aún tres kilómetros pero en suave pendiente que nos permite disfrutar del bosque de robles y pinos que envuelve el camino. La subida termina a 1.280 metros de altitud para iniciar el descenso hacia Ortigosa por un buen camino de grava jalonado igualmente por el bosque, con algún precisoso recodo por el que se precipita algún arroyo y algún claro que nos permite ver el embalse González Lacasa en toda su plenitud. No se tarda mucho en alcanzar Ortigosa de Cameros, en donde también podemos detenernos un ratito o bien seguir hasta El Rasillo ya en modo relax por la carretera que bordea durante un trecho el pantano. Otra opción es pararnos en el Club Náutico del embalse y pegarnos un baño si el tiempo acompaña. Hay también restaurante y bar con una terraza con vistas panorámicas al embalse.

Powered by Wikiloc

Puedes encontrar el track aquí

LA RUTA, EN BREVE

Distancia:
51 kilómetros
Desnivel acumulado:
1.040 metros​
Duración estimada:
De 2 horas y media a 3 horas y media
Avituallamiento:
Se puede reponer agua en las fuentes de Montenegro, Villoslada y Ortigosa; también hay alguna fuente a lo largo de la ruta, como en la subida al puerto de Peña Hincada, aunque es agua sin potabilizar
Principales atractivos:
Las grandes panorámicas montañeras de Cebollera, Peña Negra y Santa Inés así como de la Sierra de Castejón y sus barrancos son el principal aliciente de la ruta; también los pueblos que se atraviesan (El Rasillo, Ortigosa, Montenegro y Villoslada de Cameros) y los espacios boscosos tan abundantes
Nivel de dificultad:
Moderado, La ruta requiere buena condición física para afrontar subidas largas y alguna rampa muy empinada, pero no presenta complicaciones a nivel técnico