Álvaro Robredo pedalea sobre más de 4.000 metros de altitud en el lago Qinghai

Álvaro Robredo posa en Qilian, a 4.120 metros de altitud. :: A.R.
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Álvaro Robredo posa en Qilian, a 4.120 metros de altitud. :: A.R.

DIEGO MARÍN A.

LOGROÑO. El ciclista riojano Álvaro Robredo ha llegado al ecuador del Tour del Lago Qinghai en China «con muy buenas sensaciones». Ayer, en la novena etapa, de 175 kilómetros entre Jinchang y Wuwei, el ezcarayense entró en el puesto 61º, dentro del pelotón, y logró escalar posiciones en la clasificación, ahora es el 62º entre 129 corredores. La última jornada la ganó al esprint el turco Onur Balkan (Torku) y la general la sigue liderando el colombiano Hernán Aguirre (Postobón).

Robredo es el mejor de su equipo -el Burgos BH- en China, gracias a su pericia en la montaña y a que ha llegado delante en los esprints, ayudando como lanzador a su compañero Daniel López. El Burgos BH logró ser el mejor equipo de la quinta etapa al meter a tres corredores entre los dieciséis primeros (López, Robredo y Adrián González). Hoy es la jornada de descanso en el Lago Qinghai, por delante aún quedan cuatro etapas, las decisivas. Y en ellas Robredo buscará una victoria de etapa, ese es el objetivo, ya que se ve con fuerzas de estar con los mejores, delante, en la montaña.

Lo más destacado de este tour es la altitud, ya que se compite en todo momento por encima de los 2.500 metros. De hecho, en la sexta etapa Robredo hizo la cumbre más alta de su vida: 4.120 metros en las montañas de Qilian. Tras unas jornadas sufriendo una alergia y durmiendo mal Robredo afirma encontrarse «de maravilla, no me haría falta el día de descanso». «Vine con la duda de cómo me iba a encontrar por la altura, aunque venía bien, y estoy muy contento», explica desde China, y reconoce que «a esa altitud se nota mucho que cuesta respirar».

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