Balonmano

Una victoria que eleva el ánimo

Junior Scott pasa el balón en un entrenamiento del Ciudad de Logroño. /Miguel Herreros
Junior Scott pasa el balón en un entrenamiento del Ciudad de Logroño. / Miguel Herreros

El triunfo frente al Atlético Valladolid ha dejado atrás el sabor amargo del empate ante el Cuenca

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

Cerca de media hora de futbito, algo inusual en la vida de los franjivino. Luego, un poco de balonmano, sobre todo con los efectivos que menos minutos tuvieron el miércoles. Pero a poca intensidad. Eso sí, con mucho ánimo. Es lo que deja de resaca un buen triunfo ante un rival exigente como el Atlético Valladolid. Por delante se asoma una cuesta pronunciada y es bueno quitarse de encima la presión y la rigidez. El Ciudad de Logroño soltó piernas ayer, pero para tomar impulso. A partir de hoy se centrará en el Balatonfüredi, equipo al que enfrentará el domingo a las 14.00 horas. Un cambio de hora -el choque estaba previsto para las 15.00- que también ha sufrido el partido que deberán jugar el Logroño y el Saint Raphäel el sábado 30 de marzo, ya que la EHF ha adelantado la cita quince minutos, a las 19.15 horas.

El empate ante el Cuenca en la última y polémica jugada del partido afectó a los jugadores franjivino. Por eso fue importante ganar el miércoles en Valladolid. «Hemos demostrado que queremos seguir luchando allí arriba. No era un partido fácil pero lo sacamos bastante bien», explicó ayer el entrenador Miguel Ángel Velasco.

El Ciudad de Logroño cambia así de chip, se conecta a Europa para seguir luchando por clasificarse a los cuartos de final de la Copa EHF, aunque saldrá a la pista del Veszprem -el Balatonfüredi juega como local allí- ya sabiendo si sigue con opciones de clasificar ya que el Saint Raphäel, obligado a ganar, recibe el Füchse Berlin el sábado (20.00 horas).

Más allá del resultado, el equipo riojano, que se quedó a las puertas de puntuar en sus visitas a Saint Raphäel y Berlín, respectivamente, tiene ganas de vencer fuera de casa. No será fácil. Así lo advierte Velasco: «Hay que hacer un partido serio por respeto a la competición, al rival, a nosotros mismos. Si te relajas en esos partidos pueden llegar las lesiones», avisa el míster. «El Balatonfüredi cambia muchísimo de jugar fuera y jugar en casa. Allí han puesto en apuros al Saint Raphäel y al Füchse Berlin. No nos debemos confiar porque es un equipo duro y que pega», añadió el preparador técnico.

Cuando se habla de lesionados, el cuerpo técnico y médico del club riojano tocan madera, ya que a lo largo de la temporada el bloque ha sufrido «muy pocos problemas». «Estamos controlando bien las cargas».

El equipo franjivino tendrá sesión de vídeo esta tarde, antes del entrenamiento. Mañana, de madrugada (4.30 horas), la expedición partirá hacia Hungría, donde trabajarán por la tarde.