LIGA ASOBAL

Las últimas paradas de Gurutz

Gurutz Aginagalde levanta la red antes de despedirse de sus compañeros y de la portería que ha defendido los últimos catorce años. :: Sonia Tercero/
Gurutz Aginagalde levanta la red antes de despedirse de sus compañeros y de la portería que ha defendido los últimos catorce años. :: Sonia Tercero

El capitán deja el balonmano activo y se despedirá del Palacio el 17 de noviembre ante el Kadetten | El último encuentro del irundarra será en Benidorm el día 21, unos días antes de optar a la presidencia del Bidasoa

MARTÍN SCHMITT

El capitán dice adiós. Y sin tiempo para que el aficionado pueda digerir la noticia. Después de catorce temporadas defendiendo la camiseta franjivina, Gurutz Aginagalde jugará su último partido como profesional en casa el sábado 17 de noviembre, cuando el Kadetten Schaffhausen visite el Palacio de los Deportes en el encuentro de ida de la eliminatoria por la Copa EHF.

A sus recién estrenados 41 años de edad, el irundarra ha tenido que acelerar el proceso de retirada ya que han señalado las elecciones a la presidencia del Bidasoa, cargo al que aspira, el 24 de noviembre, jornada en la que el Ciudad de Logroño disputará el partido de vuelta ante el conjunto suizo. A esto se suman los proyectos que Aginagalde está desarrollando en Guipúzcoa, como el campus que dirige con su hermano Julen, y que le abren un nuevo camino. «Tengo sentimientos contradictorios, porque estoy contento porque me voy convencido de que ya con 41 años -que acaba de estrenar- la opción laboral es irrechazable; a la vez, ha surgido la oportunidad de presidir al Bidasoa», indica el mayor de los hermanos Aginagalde. «Por otro lado, me voy con mucha pena porque creo que podría seguir jugando dos o tres años más porque a nivel físico y psicológico sigo en forma. Después de tantos años estaba muy contento en Logroño y es una pena que esa opción laboral no haya surgido aquí», añade.

En Navidades de la pasada temporada surgió la opción de plantearse optar a la presidencia del Bidasoa, una idea que compartió desde su nacimiento con los responsables del equipo riojano, interesados en ofrecerle el cargo de segundo entrenador para su última campaña como franjivino, simultaneando ambos puestos. Unos meses después surgió el proyecto, que está ligado al deporte base.

Pero unas elecciones que debían celebrarse en el verano del 2019 se adelantaron a noviembre, lo que obligó a acelerar los procesos. Gurutz Aginagalde intentó tratar de simultanear su posible presidencia con su trabajo como guardameta en Logroño. «Incluso, le enviamos un escrito al Comité Nacional de Competición para ver si ambos cargos eran compatibles, pero la respuesta fue negativa», reconoce.

El irundarra se despide así del Ciudad de Logroño como uno de los referentes del conjunto riojano. «Mi carrera en Logroño ha sido mucho más de lo que esperaba nunca. Sabía que venía a un gran proyecto, aunque estuviese en la B. El crecimiento del equipo fue muchísimo más rápido de lo que esperaba, meteórico», describe el 12 franjivino.

«Las cosas que he vivido aquí, con la importancia que he tenido, creo que ha sido un proyecto que considero en parte como si fuese propio. Llegué en la B y hemos vivido muchísimas cosas. El crecimiento del club ha ido de la mano con mi crecimiento personal. Han sido unos años maravillosos», indica el capitán. «He conocido gente, tanto dentro como fuera de la pista, espectaculares. Me cuesta decir que me llevo cosas de aquí porque no me voy. Evidentemente trabajaré en Guipúzcoa pero seguiré pasando mucho tiempo en La Rioja, mantendré la casa que tengo en Logroño. No es un punto y final; es un punto y seguido», agrega el guardameta.

Del balonmano se lleva muchos recuerdos «muy bonitos». Quizá el único 'pero' es el no haber podido ganar un título con el Ciudad de Logroño. «Pero ahora que repasas toda la trayectoria cuando vas a cerrar página de 24 años de profesional, miro para atrás y hago una reflexión: me llevo un título muchísimo más importante que cualquiera de los que pudo haber ganado, que es el cariño y respeto de la gente, de los aficionados de Logroño, pero también en Irún o en pistas que han sido hostiles como Cuenca o Cangas, donde he conseguido conectar. Eso vale muchísimo más que cualquier título que podría haber ganado».

Gurutz colgará las botas el 17 de noviembre. Por delante, el irundarra tiene cinco encuentros más con la camiseta que ha defendido los últimos catorce años: Atlético Valladolid, en el Palacio; Barcelona, en el Palau; Cangas de Morrazo y Kadetten Schaffhausen, ambos en casa, y el Benidorm, el último, fuera, antes de cerrar la persiana.

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