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El Sporting se diluye en Lobete

Juanjo Lalinde, durante un tiempo muerto ayer en Lobete. /Miguel Herreros
Juanjo Lalinde, durante un tiempo muerto ayer en Lobete. / Miguel Herreros

Las riojanas firman un horrible partido y pierden la iniciativa en la lucha por el ascenso

Eloy Madorrán
ELOY MADORRÁNLogroño

El Sporting La Rioja mostró ayer su peor versión cuando menos le convenía. Muy malo el partido de las riojanas que ponen en peligro su clasificación para luchar por el ascenso. Empate y gracias ante un batallador Castro Urdiales.

Comenzó el partido con errores de ambos equipos y el marcador igualado. Las dos porteras, Elena y Cristina, tuvieron mucho que ver en esto. Poco a poco se fue asentando la defensa riojana y a las cántabras se les hizo de noche. En el otro área, el Sporting salía de su atasco gracias a acciones individuales (Danielle, Ederra, Masha).

Entró el duelo en una fase de continuas interrupciones y exclusiones, incluida una rigurosa roja directa a Natalia por una falta sobre Estefanía. No eran buenas noticias para las de Lalinde que necesitaban más continuidad para imponer su calidad. Tampoco ayudaron los dos penaltis que desperdició el Sporting en la primera mitad.

Castro Urdiales asfixió el ataque riojano con una mixta sobre Danielle. A falta de cuatro minutos para el descanso (7-7) Lalinde llamó a las suyas en un tiempo muerto. Objetivo: irse al descanso por encima en el marcador. No pudo ser y se llegó al intermedio con igualada en electrónico de Lobete (9-9) tras un desastroso final.

El inicio de la segunda mitad no pudo ser más desesperante. Otro carrusel de precipitaciones en ambas áreas y ausencia total de juego de equipo. Danielle sostenía con sus goles al Sporting (13-13, m.38) pero ya se veía que a ser una noche de sufrimiento, mucho sufrimiento.

Volvía Castro Urdiales a defender con mixta a Danielle. En esta ocasión apareció el látigo zurdo de Estefanía que encontró portería y consiguió abrir una mínima ventaja (16-14, m.45) que obligó al técnico visitante a solicitar tiempo muerto.

Y surtió efecto porque las cántabras igualaron la contienda (16-16). Pasaban los minutos y las locales no encontraban el momento de romper el partido a su favor. Lalinde buscó un cambio en la portería con Rebeca, pero el problema estaba en que la máquina de pensar se había fundido. Se atacaba por impulsos y se defendía a arreones. Castro Urdiales avisó (18-20, m.51). Lalinde ordenó calentar a Carla, muy justa físicamente. Además detuvo el partido para recomponer las ideas de las suyas. Se estaban jugando el primer puesto. Ederra acortó distancias pero Danielle fue excluida y regresó Castro a la renta de dos goles (19-21, m.53). Que luego fueron tres (19-22, m.54).

Una mano milagrosa de Rebeca y una exclusión de Gómez metieron a las riojanas de nuevo en el partido (22-22, m.57). Ederra y Masha devolvieron la confianza a un público que no se podía creer lo que estaba viendo.

A dos minutos y medio Castro pidió tiempo muerto. Movió bien el balón el equipo cántabro y María anotó además de forzar la roja directa a Masha. Carla forzó penalti, marcó Danielle, y dos minutos de Santos. Un minuto para el final. Parada de Rebeca sobre María que pedía falta. Falló Estefanía su tiro a portería cuando faltaban 20 segundos. Error grosero. Aún dio tiempo a dos pérdidas de balón, una por cada equipo.