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El Ciudad de Logroño quiere recuperar la mejor versión de los lesionados Ilic, Garciandia y Del Arco para el miércoles

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

El Ciudad de Logroño sabe que lo importante es la Liga, aunque los focos de la Copa EHF le encandilen. Después de competir durante prácticamente 50 minutos contra el Füchse Berlin, los de Miguel Ángel Velasco cayeron y deben ahora centrar su mirada en la Asobal, que es donde se reparten al final de temporada los billetes europeos. Y en una liga tan ajustada, el equipo franjivino debe vigilar la liga doméstica muy de cerca.

Visita este miércoles el Palacio de los Deportes el Bada Huesca, que la pasada jornada ganó por la mínima al Guadalajara (26-25) y que pugna por un sitio en la zona alta de la clasificación. Los oscenses suman los mismos puntos que el conjunto franjivino (24) y luchan por los puestos de Europa, al igual que los riojanos.

Los de Velasco deberán salir a imponer su ritmo, aunque deberán ser conscientes del 'goal average', ya que en el partido de la primera vuelta los logroñeses empataron (25-25) un encuentro que parecía perdido. En esta Liga Asobal tan apretada nadie se debe fiar de nadie.

La imagen de los franjivino es muy buena, sobre todo en esta segunda vuelta. Salvo el tropiezo ante el Granollers en su campo -conjunto con el que tiene perdido el 'goal average'- el bloque franjivino se está mostrando casi inmaculada tras el parón invernal. Los riojanos, desde el inicio de la segunda vuelta, han encadenado tres victorias en cuatro encuentros, dejando en el camino al Ademar (36-30), al Teucro (31-27) y al Puente Genil, equipo al que venció en la complicada pista cordobesa por 27-29.

Para este encuentro ante el Bada Huesca, que se disputará el miércoles a las 20.45 horas, Miguel Velasco intentará recuperar a los jugadores tocados, como el madrileño Juan del Arco, Imanol Garciandia o Vanja Ilic.

En el caso del lateral izquierdo, que sufre una fascitis plantar, mucha de su recuperación pasa por las sensaciones del jugador. Garciandia e Ilic todavía sufren las consecuencias del durísimo enfrentamiento del Ciudad de Logroño en Puente Genil, el pasado miércoles.

Es que el equipo riojano se encuentra inmerso en medio de montaña rusa que significa jugar cada tres días. Porque sabe el cuadro riojano que poco después de medirse al Huesca debe viajar a Berlín para intentar dar un golpe de autoridad el domingo que viene (a las 19.00 horas) y luchar por pasar a la siguiente fase continental.

Pero esa es otra historia y el partido a partido es lo que impera en el seno franjivino.