LIGA ASOBAL

Premio al gran esfuerzo colectivo

El central serbio del Ciudad
de Logroño Lazar Kukic
celebra un gol con un gesto
de rabia. :: fernando díaz/
El central serbio del Ciudad de Logroño Lazar Kukic celebra un gol con un gesto de rabia. :: fernando díaz

El Ciudad de Logroño regresa a la competición con un meritorio triunfo ante el Ademar de León

ELOY MADORRÁN

logroño. Buenas noticias para los seguidores del Ciudad de Logroño. El equipo ha regresado a la competición enchufado y con un alto nivel de sacrificio colectivo, lo que le permitió llevarse los puntos en juego anoche ante el Ademar de León (36-30). El mejor de los comienzos posibles para un conjunto que en las próximas semanas afronta una auténtica maratón de partidos entre la Liga Asobal y la Copa EHF.

Pedía Miguel Ángel Velasco en la previa un partido casi redondo en todas las facetas del juego y sin regalos. Y lo cierto es que la primera parte del Ciudad de Logroño, salvo los tres primeros minutos, fue muy buena. A pesar de que el Ademar comenzó mandando en el marcador, los franjivino encontraron rápidamente la llave para hacer daño al centro de la defensa leonesa (sin sus dos baluartes Juanjo y Gonzalo Carou). Y la llave la tenía Kusan, que con cuatro goles en la primera parte fue un dolor para el Ademar. Gracias a su aportación creció el Ciudad de Logroño en confianza y eso le sirvió para hacerse con una suculenta renta de dos goles. Escasa, pero muy sabrosa.

LAS CLAVES

Defensa más portería
El 6-0 riojano, después de unos minutos de ajuste, estuvo a buen nivel
En especial en el tramo final. Además, Sergey se apuntó a la fiesta en el momento idóneo.
Reparto de esfuerzos
De los 16 jugadores, sólo jugaron 11 (dos de ellos, Fekete y Moreira, poco tiempo)
Esta situación exigió a Velasco repartir muy bien los esfuerzos para acabar con fuelle.

Fue meritorio el esfuerzo defensivo local teniendo en cuenta que a los diez minutos Imanol se fue del campo sangrando de la nariz. También se marchó lesionado Ilic antes del descanso. Son las cicatrices normales tras una verdadera batalla. Ambos pudieron salir tras el descanso y ser decisivos en el triunfo de los franjivino.

Con este triunfo, los riojanos adelantan al Ademar en la clasificación y le ganan el 'gol average'

Otra de las claves de la primera mitad fue la aportación de Javi Muñoz, que ayer demostró que se va a convertir en el fichaje estrella del invierno. El madrileño anotó cinco goles de seis lanzamientos, incluyendo dos de dos desde los siete metros. ¡Qué bueno que volviste Javi!

En cuanto a las porterías, las dos estuvieron por debajo de lo esperado. Si bien Sergey mejoró en el tramo final. En el otro lado, a Guijosa se le acabó la paciencia con Biosca y lo cambió por Slavic después de veinte minutos y una sola parada.

En un arreón final, aprovechando una exclusión de Acacio, la primera del partido, el Ciudad de Logroño se fue al descanso con tres goles de renta (18-15).

La salida de los vestuarios fue una montaña rusa. Partido no apto para cardíacos. Como vienen siendo los Logroño-Ademar de las últimas temporadas. Parecía que los de Velasco rompían el partido de inicio, pero nada es lo que parece en este tipo de encuentros. Así, Ademar consiguió llevar al electrónico del Palacio el 28-28.

Para entonces Velasco había intentado romper el ataque visitante con un 5-1 que Acacio leyó muy bien. Marcha atrás. Regreso al 6-0. Y fue entonces cuando mejor se movieron las piernas. Imperial Miguel y enorme el esfuerzo de Kusan. Ilic era capaz de defender en el penúltimo y finalizar con tino los ataques riojanos.

Guijosa agotó sus tiempos muertos tras un gol del serbio (32-28). Quedaban nueve minutos. Pero fueron los mejores de los locales. Mención especial merece Imanol Garciandia.

Factor desequilibrante

El vasco apenas pudo jugar en la primera mitad por el fuerte golpe que recibió en la nariz. Pero en la segunda parte fue el factor desequilibrante. Percutió una y otra vez contra la portería de Biosca (ayer desconocido) hasta desesperar a Guijosa. «Sabíamos que teníamos que salirle, lo habíamos trabajado...», reconocía el técnico en la sala de prensa tras el partido.

Nada más y nada menos que diez goles anotó Imanol en la segunda mitad. Enorme. También se sumó a la fiesta Sergey en la portería. Mejoró sus números el navarro, sobre todo en el tramo final, para poner la guinda al gran partido local.

Ahora a pensar en el Granollers, este miércoles, sin tiempo para saborear el triunfo.