El BM Logroño arrolla al colista

El BM Logroño arrolla al colista
Antonio Díaz Uriel

El Logroño se da un festín ofensivo ante un Alcobendas que apenas plantó cara

LA RIOJALogroño

El Logroño ha dado hoy un correctivo (41-26) al colista de la Liga Asobal, el Alcobendas, que llegaba a La Rioja tras ganar la última semana pero que hoy ha comprobado la diferencia que le separa de un equipo de la zona alta, que le ha pasado por encima desde los primeros minutos.

El equipo de Logroño afrontaba el partido «avisado» de que su rival le podía dar un disgusto y por eso no ofreció ninguna concesión, se colocó pronto por delante y siempre mantuvo una distancia clara en el marcador.

De hecho, la entrada de jugadores jóvenes y las «pruebas» con algunos otros hicieron que el marcador no fuera todavía mucho más abultado que los quince goles de distancia reflejó al final.

Poco después de los cinco minutos de partido el marcador reflejaba un 5-2 que ya resultó determinante; el conjunto madrileño ofreció pocos recursos para superar a la defensa local y ya no se acercó más.

41 Logroño

Aguinagalde (p), Sánchez Migallón (2,1p), Kusan (3), Fekete (3), Del Arco (2), Eduardo Cadarso (6,1p), David Cadarso (2,1p), Romeo (p), Ilic, Balenciaga (2), Scott (7), Moreira (6,1p), Kukic (3) y Garciandia (5).

26 Secin Alcobendas

Adrián Torres (p), López (2), Velasco (1), Gutiérrez (2), Crespo, Gimeno (1p), Nieto (8), Patotsky (p), Pelidija (2), Martín (1), Catalina (1), De la Rubia (4), Darri (4)

Parciales
4-2, 8-4, 11-7, 13-8, 17-12, 20-13 (descanso), 24-15, 27-16, 29-18, 33-21, 37-23 y 41-26 (final)
Árbitros
Colmenero y Rollán. Excluyeron por dos minutos al local Fekete; y a los visitantes Pelidija, Gutiérrez, Nieto y Darri
Incidencias
Alrededor de 1.400 espectadores en el Palacio de los Deportes de La Rioja

El partido se convirtió así, en todo el primer tiempo, en la lucha de un equipo que quería mantener su nivel de concentración, el local, y otro, el madrileño, que trataba de seguir en el partido y no desesperarse.

Asier Nieto y Stefan Darri trataban de sujetar al Alcobendas y eran quienes mostraban más personalidad en ataque.

Pero ellos dos no eran suficientes ante el juego más «coral» e intenso de un Logroño empeñado en «gustarse» y en demostrar el nivel de juego que se espera de él.

Además, su superioridad física era más que evidente, en el centro, con Kusan y Moreira, y en otras posiciones, con Garciandia y Scott a un buen nivel de juego.

Así, el descanso llegó con el partido resuelto (20-13), no solo por el marcador sino por las sensaciones que habían ofrecido los dos equipos sobre el campo.

Logroño y Alcobendas lo asumieron y ofrecieron un segundo tiempo sin complicaciones, los dos con el mismo objetivo: crecer, pero cada cual para una cosa; los riojanos para seguir arriba y sin perder y los madrileños para «aprender» cosas que les serán más útiles en partidos de su liga.

Los minutos fueron pasando sin que el equipo madrileño complicada en nada el juego de los locales, que continuaron con sus pruebas -con jugadores cambiados de posición- y con un ritmo de juego alto que les llevó pronto a superar los diez goles de ventaja.

Terminaron con quince (41-26), una diferencia que habla por si sola de la distancia que hoy separa estos dos equipos.

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