Balonmano: Copa EHF

El Logroño juega por su honor

Los jugadores frnajivinos se entrenaron ayer en Hungría antes de conocer su eliminación. /Fernando Álvarez
Los jugadores frnajivinos se entrenaron ayer en Hungría antes de conocer su eliminación. / Fernando Álvarez

Apeado de la EHF tras el triunfo del Saint Raphäel, se mide al colista para lograr su primera victoria fuera de casa

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

Balatonfüredi (Hungría). No dependía de sí mismo para pasar a la siguiente ronda. Y la victoria del Saint Raphäel sobre el Füchse Berlin por 34-31 deja sin opciones al Ciudad de Logroño. Una pena después de haber dado la cara en la competición continental. Así las cosas, el encuentro de esta tarde ante el Balatonfüredi es para salvar el honor. Porque su resultado es intrascendente, descafeinado y sin sal. Aunque los jugadores franjivino quieran salir a ganar, a probarse a sí mismos que son capaces de vencer a domicilio en esta Copa EHF a veces tan injusta y que le debe mucho al Ciudad de Logroño. Muchos, ayer, tras la eliminación del bloque riojano, recordaron aquel partido disputado en Berlín hace tan solo dos semanas, en un final polémico que privó a los Velasco de puntuar en casa del campeón.

Ayer, el Ciudad de Logroño llegó cansado a Balatonfüredi, una pequeña localidad magiar ubicada a 25 kilómetros de Veszprem, al norte del lago Balaton, el espejo de agua más grande del norte magiar y que atrae a miles de pescadores y amantes de la vela todos los fines de semana. Partió la expedición franjivina puntual a las 4.30 de la madrugada del Palacio de los Deportes y casi doce horas después llegaba a su destino. Comida, un poco de descanso y a entrenar. Porque esta tarde (14.00 horas) le espera un equipo aguerrido, grande, fuerte, y que quiere regalarle a su afición la primera victoria de la Copa EHF. Todavía no se ha estrenado el Balatonfüredi en esta competición y quiere ganar ante los riojanos. Por una cuestión de honor, principalmente.

Húngaros y logroñeses se medirán en el Veszprem Arena, un pabellón que conoce ya el Ciudad de Logroño, cuando hace cuatro años -temporada 2014/15, en su mejor participación en la Champions League, cayó con mucha dignidad, en octavos de final, ante el Veszprem, que prácticamente había sentenciado la eliminatoria en Logroño una semana antes (21-31). Pero como este equipo nunca se rinde, Jota González desplegó una estrategia que sorprendió al conjunto húngaro: jugó prácticamente todo el encuentro con Víctor Vigo de portero jugador. Hoy no habrá demasiado margen para la sorpresa. Lo de jugar con siete hombres ya en ciertos casos es una práctica habitual.

Velasco podrá contar con todos sus jugadores, que viajaron ayer doce horas hasta Balatonfüredi

«Nos vendría muy bien ganar y quitarnos la espina», apuntó el entrenador franjivino

Pero, además, ambos conjuntos saben a lo que juega el rival. El Balatonfüredi, de esta manera, buscará hacer daño desde el exterior con una primera línea alta y fuerte, capaz de lanzar desde los once metros. Y cuando la defensa salga, el equipo magiar está capacitada para conectar con sus pivotes, además de poseer extremos rápidos. La defensa es grande, una muralla que suele situarse en 6-0 pero que adquiere mucha profundidad. Y que hoy seguramente tendrá más licencia para ser agresiva.

El Ciudad de Logroño, en cambio, sabe que puede marear a los húngaros con sus sistema. Así ocurrió en Logroño en el primer encuentro de la fase de grupos, hace un mes y medio, cuando el bloque franjivino acabó tumbando a un Balatonfüredi (29-24) que acabó extenuado. No será de extrañar que en algún pasaje del encuentro Miguel Ángel Velasco decida atacar con una primera línea de 'bajitos', con Lazar Kukic, Erik Balenciaga o Edu Cadarso.

Pese al cansancio, el Ciudad de Logroño llegó con ganas de victoria. El triunfo del Saint Raphäel pilló a los riojanos cenando y se vivió en silencio, sin demasiadas estridencias. Poco después, a las 21.30, Velasco se encerró con la plantilla para una sesión de vídeo. «No era el escenario que queríamos, pero no dependía de nosotros. Lo que sí teníamos en las manos no lo hemos podido hacer. Nos quedan dos partidos y queremos acabarlos dignamente», apuntó Velasco.

El entrenador explicó que la victoria del Saint Raphäel no cambia un ápice la hoja de ruta establecida para el encuentro de esta tarde: «Tenemos que intentar ganar el partido y punto. Al final ganar fuera en Europa es difícil y complicado y después de jugar bien fuera contra dos grandes equipo y tenerlo ahí nos vendría bien quitarnos esa espina», añadió el preparador.

El equipo desayunará fuerte (o comerá) a las 10.00 de la mañana y partirán hacia el Veszprem Arena a las 12.00. Lo harán con la moral un poco tocada pero con ganas de salvar el honor en la competición europea.