Equipo de segundas vueltas

Miguel Velasco charla con un grupo de jugadores durante un entrenamiento. /Justo Rodriguez
Miguel Velasco charla con un grupo de jugadores durante un entrenamiento. / Justo Rodriguez

El Logroño aspira a mejorar los 18 puntos del inicio de Liga

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

El Ciudad de Logroño es de segundas vueltas. Lo ha sido siempre, desde su nacimiento. Históricamente los franjivino han sumado más puntos después del parón navideño que en el inicio de temporada, cuando los músculos están todavía un poco agarrotados y hace calor. Salvo algunas excepciones, como las campañas 2014/15 (la del récord de puntos con 48), la 15/16 y 16/17, todas ellas cuando el cuadro riojano jugaba la Champions League, siempre ha jugado mejor las segundas vueltas.

Por ejemplo, en la 13/14, los hombres entonces dirigidos por Jota González sumaron 27 puntos en la segunda vuelta, el máximo conseguido en su historia. Un año antes, sumó 23 puntos en esa segunda vuelta. Unos meses recordados por los triunfos del Ciudad de Logroño al Atlético de Madrid, al Barcelona en el Palacio y al Ademar en León, lo que le valió su primer billete de Champions.

Si el récord de mejor segundas partes lo estableció el cuadro franjivino en la 13/14, el año pasado a punto estuvo de igualarlo. Los riojanos sumaron una segunda vuelta alucinante, con 26 puntos. Mejorar lo sumado en la primera parte de la temporada era fácil, ya que la campaña del 17/18 fue la de peor inicio. Los logroñeses sumaron sólo 15 puntos en la primera parte de la Liga, algo que llevó al equipo a números de hace una década.

El máximo de puntos sumado en una segunda vuelta es de 27, en la campaña 2013/14

El Ciudad de Logroño cuenta con 18 puntos, por debajo de los registros habituales, aunque la Liga Asobal está más equilibrada que nunca. De todas formas, las estadísticas invitan a soñar con una mejor segunda vuelta.

Para Miguel Velasco, el Logroño es un equipo que promociona jugadores y todas las temporadas hay un recambio de seis o siete jugadores, por lo que los inicios de Liga son siempre más complicados. «Luego, cuando los jugadores están más sueltos, se conocen entre ellos y la sistemática, influye para hacer mejores segundas vueltas», apuntó.

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