El balonmano más sentimental

El balonmano más sentimental

El Logroño viaja al pueblo de su entrenador, Nava, y se mide a uno de los tres equipos invictos de la Liga | Velasco, que vivirá un encuentro especial, podrá contar con todos sus efectivos salvo Kusan, que será duda

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

El Ciudad de Logroño regresa hoy a la Liga en una esas pistas en donde lo pasa mal, con el público encima -del rival y los árbitros- y ante uno de los equipos revelación de esta Asobal 2019/20: el recién ascendido Viveros Herol Nava, uno de los tres conjuntos que todavía mantienen el cartel de invicto después de cuatro jornadas disputadas. Además, el partido de esta tarde (18.30 horas) tiene otro ingrediente, más íntimo y especial para el entrenador franjivino. Es que Miguel Ángel Velasco regresa a su pueblo natal (Nava de la Asunción, de 2.790 habitantes) a enfrentarse al club que le vio nacer como jugador.

El equipo riojano llega a esta cita después de sacar músculo ante el Cangas de Morrazo el viernes pasado (38-25), en una segunda parte en la que se exhibió ante su público. Pisarán los logroñeses una pista invicta, cerrada y ruidosa. Allí, el equipo local ganó el primer partido de Liga ante el Atlético Valladolid (31-29) y empató frente al Quabit Guadalajara (27-27). Como visitante los de Dani Gordo también igualaron en casa del Granollers -jornada 2- por 25-25 y también empataron, la fecha anterior, en casa del Puerto Sagunto (25-25). Unos números que enloquecen a un pueblo volcado con su equipo.

Los riojanos están centrados. O eso parece de acuerdo a los entrenamientos de esta semana. Unos trabajos en los que Kule Kusan prácticamente no ha podido participar debido a su esguince en el tobillo izquierdo. El pivote croata llegará al choque de esta tarde entre algodones. Al igual que el joven Ernesto Goñi, que también sufrió una torcedura en la sesión del jueves por la tarde.

Velasco se espera un Nava «muy intenso», con un público volcado con su equipo. «Allí, ellos dan un plus más por su afición. Es un equipo muy intenso pero que a la vez tiene calidad. Será un partido difícil fuera de casa con la afición encima. Ellos están en un buen momento, invictos, y eso les da confianza», indicó el preparador técnico segoviano.

El Viveros Herol es un equipo completo, con dos jugadores por puesto. «Tiene la polivalencia del lanzamiento exterior con Oleg Kisselev y el portugués Baptista y cuando eso no les funciona hay momentos en que juegan con los tres centrales (Agustín Casado, Rodrigo Pérez Arce y Carlos Villagrán) lo que les da movilidad y desequilibrio», apuntó Velasco.

Precisamente Velasco se crió con Villagrán, a quien conoce de memoria, y que vivirá también un encuentro especial. «A sus 35 años, es el jugador que lleva el peso del equipo. Es un muy buen central y pese a su edad está muy bien físicamente», destacó Velasco. «Hay que tener cuidado con los centrales, que son pieza fundamental del equipo».

La clave del encuentro pasa, a juicio del segoviano, de la versión que den sus jugadores. «Si estamos concentrados durante los sesenta minutos, tanto en defensa como en ataque, se lo pondremos muy difícil», dijo. «En el momento en que nos vayamos un poco del partido en este tipo de campos, con esa presión, podremos sufrir», añadió.

Por el lado del Nava, la idea de su entrenador Dani Gordo es «minimizar los errores» ante un oponente «que aprovecha cualquier debilidad del contrario para abrir diferencias». Una de sus piezas más importantes, el portero Yeray Lamariano, opinó que Logroño es un equipo que fuerza muchos los errores del rival.