CIUDAD DE LOGROÑO

Del avión al autobús

Imanol Garciandia prepara su brazo ante Simicu. :: Mambo Marketing/
Imanol Garciandia prepara su brazo ante Simicu. :: Mambo Marketing

Tras regresar de Francia, el Ciudad de Logroño viaja este martes a Puente Genil, una pista que no se le da bien a los franjivino

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

Del avión al autobús. La vida europea del Ciudad de Logroño no le da respiro a los franjivino. Sumergido en una vorágine entre la Copa EHF y la Liga Asobal, los de Miguel Ángel Velasco, que llegaron el domingo a la capital riojana tras caer por 30-26 frente al Saint Raphäel, se vuelven a subir a un autobús este martes por la mañana para hacer 800 kilómetros y jugar en una de las pistas más complicadas de la competición doméstica: Puente Genil.

El pabellón municipal Alcalde Miguel Salas no se le da nada bien a los riojanos. Además de ser una de las pistas más ruidosas de la Asobal, el suelo esta compuesto por un compuesto similar al plástico, lo que hace que sea una superficie muy dura para los jugadores.

Lamiéndose las heridas del encuentro en el que cayeron ante el conjunto de la Costa Azul (por un marcador más abultado de lo que mereció el Ciudad de Logroño), el conjunto riojano deberá medirse a un equipo que lucha por no descender pero que viene con el subidón después de ganar al Guadalajara en tierras alcarreñas por 26-28, lo que supuso un empujó anímico importante para un bloque conducido por el exfranjivino Juan Castro.

Ayer, el Cuenca se impuso al Holstebro danés por 26-24 en su estreno en casa de la fase de grupos de la EHF en la que los conquenses participan por primera vez en su historia. Por contra, el Granollers cayó en la pista del GOG Gudme danés (34-26) en un choque en el que no pudo frenar la velocidad del ataque danés.