ADIÓS DE GURUTZUna despedida a mitad de temporada para ser presidente

Gurutz Aginagalde llegó a Logroño cuando el equipo franjivino luchaba por el ascenso a Asobal. De eso hace ya catorce años. El gran capitán del cuadro riojano lo consiguió prácticamente todo. Le faltó un título, aunque el propio Gurutz minimizó este hecho: «El mayor título que me llevo es el cariño de la gente». Después de casi 600 partidos defendiendo la camiseta franjivina se despidió de la portería del bloque logroñés para ser presidente del club que le vio nacer, el Bidasoa de Irún. Y lo hizo a lo grande, parando un balón en la última jugada como profesional. La Rioja le añorará siempre.

 

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