LIGA FEMENINA 2

Una racha quebrada por los errores

Gidden se hace con el balón en el choque ante Leganés. /Sonia Tercero
Gidden se hace con el balón en el choque ante Leganés. / Sonia Tercero

El Leganés inflige la primera derrota a un Campus Promete que no supo cerrar el choque

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

El Ynsadiet Leganés quebró la inmaculada racha liguera del Campus Promete. Las de Jacinto Carbajal aspiraban a su octavo triunfo y a refrendar su dominio en la categoría y se fueron de Lobete con una dolorosa derrota. En un partido casi para olvidar, con falta de acierto y de recursos ante una defensa muy bien ensamblada, las riojanas rozaron el triunfo. A falta de tres minutos, mandaban por 52-46. Antes, habían estado los 29 primeros minutos por detrás en el tanteador.

55 C. PROMETE

Knezevic (14), Manzanares (4), Julien (7), Gidden (9), Vukoje (2) -quinteto inicial- Ayela (0), Zabala (0), Benet (11) y Swart (8).

58 LEGANÉS

Tate (17), Menéndez (12), Espín de Sancho (6), Varas (4), Prieto (5) -quinteto inicial- Morton (0), Dorda (0), Soler (2) y Olabode (12).

Árbitros
Benavente y Romero. Eliminaron a Tate por cinco faltas.

Parecía que la reacción iba a bastar para sostener la victoria, pero ayer no era el día de las riojanas. Erraron durante buena parte del choque, pero concentraron sus fallos en el último minuto. Olabode anotó el 52-52 y, en el saque de fondo, las locales se despistaron y permitieron que la avispada Tate robase y anotase. En la siguiente jugada, Tate volvió a robar para sumar el 52-56. Carbajal se desesperaba y Lobete se quedaba helado.

El partido parecía irse cuando apareció Patricia Benet con un triple lejanísimo que volvía a dar vida a la afición (55-56). Era el momento de templar, pero ocurrió lo contrario. Daira Varas conquistó un rebote defensivo vital para aumentar la renta (55-58) y Vukoje se tropezó y perdió la posesión. En el carrusel de desaciertos se sumó, cuando restaban seis segundos, una pérdida del Leganés. El balón llegó a la propia Vukoje que atravesó el centro del campo con dos segundos en el reloj, y se impulsó para intentar lanzar el lejano triple. Una defensora la bloqueó. Falta clara. Pero los árbitros decidieron sumarse al carro de los fallos. No consideraron que la base serbia estaba lanzando (quién lo pensaría, yendo su equipo tres abajo, lanzada al contragolpe y con sólo dos segundos de tiempo) y privaron al Campus Promete de tres tiros libres que podrían haber forzado la prórroga. Eso sí, el balón era local. Restaban dos segundos y Patricia Benet buscó a Knezevic que estaba en posición de tiro de dos. No acertó la alero, pero si lo hubiese hecho tampoco hubiese servido de nada. Otro incomprensible fallo que acabó por minar el trabajo de las logroñesas.

Porque la derrota se cinceló en el último minuto, pero se dibujó en un primer cuarto desastroso (8-16) y unos segundos diez minutos más acertados pero insuficientes para frenar el potencial de Olabode y Tate. Al descanso se llegó con 26-32 en contra y el paso por vestuarios sirvió para cambiar la dinámica y dar la vuelta al tanteador con un parcial de 8-0 culminado por un triple de Benet. Pero esa buena respuesta, a la que deben aferrarse, no resultó suficiente. Faltó esa pizca de tranquilidad que diferencia a los buenos equipos de los campeones.

 

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