LIGA FEMENINA 2

El Promete gana y se coloca colíder

Julien lanzando a canasta presionada por Viñe. /Jonathan Herreros
Julien lanzando a canasta presionada por Viñe. / Jonathan Herreros

Las riojanas se abonan a sufrir para sumar su segunda victoria en un duelo entre aspirantes

LUCÍA FUENTE

Parece que al Campus Promete le gusta sufrir para ganar. Si en su visita a Almería las locales sumaron su primer triunfo de la temporada de forma agónica, ayer en Lobete hubo que esperar hasta la última jugada para saber si las riojanas conseguía la segunda victoria de la temporada o el Alcobendas forzaba la prórroga. Y la espera mereció la pena. El Promete venció 67-64 a las madrileñas en su primer partido en Lobete y se coloca colider junto al Movistar Estudiantes.

67 PROMETE

Manzanares (6), Julien (2), Swart (12), Gidden (18) y Vukoye (8). También jugaron Ayela, Knezevic (7), Zabala (3) y Benet (11).

64 ALCOBENDAS

Togores (11), Rodríguez (2), Viñe (9), Moore (16), Livermoore (14), Thompson (6). También jugaron Malpartida, Larrazabal, Molina (6) y Oña.

Parciales
14-12, 16-18, 16-22 y 21-12.
Árbitro
José Ignacio Martínez Martínez, José Ignacio y Javier Cortes Cameros.
Incidencias
Polideportivo Lobete - Logroño (La Rioja).

El primer cuarto mostró el escenario esperado. Un partido reñido entre un equipo que sueña con volver a la máxima categoría y un conjunto que en los últimos años ha peleado por el ascenso y que en esta temporada volverá a luchar por el mismo objetivo.

Ni el Promete ni el Alcobendas consiguieron una distancia mayor de los dos puntos y el partido se fue al segundo cuarto con un 12-15 en el marcador que evidenciaba que el partido se decidiría por los pequeños detalles.

En el comienzo del segundo cuarto el Pacisa Alcobendas tuvo un mayor acierto en ataque y consiguió darle la vuelta al marcador para ponerse tres arriba (18-21) en los primeros tres minutos. Una tendencia que obligó a Jacinto Carbajal a solicitar un tiempo muerto con el objetivo de intentar frenar el embiste de las de Alcobendas.

La charla tuvo un efecto positivo en las locales que, a pesar de llegar a estar cinco abajo (22-27), consiguieron irse al descanso con empate a 30 gracias al papel fundamental de Vanessa Gidden y de Sune Swart que no dudaron en asumir la responsabilidad.

Sufrir para ganar

El paso por los vestuarios sentó mejor a un Alcobendas que liderado por la madrileña Togores y las americanas Moore y Livermore consiguió irse 5 arriba (46-52) al último y decisivo cuarto. Las logroñesas tenían 10 minutos para remontar.

El último parcial pintaba cuesta arriba para las locales, pero apareció Gidden de nuevo para anotar cinco puntos seguidos y colocarse uno arriba en el marcador (55-54) a falta de cinco minutos para el pitido final. A partir de ahí, toco sufrir y mucho. En los últimos compases Swart y Benet pusieron el 67-60 que parecía parecía decisivo, pero un campo atrás muy discutido que terminó en técnica para el equipo local, permitió a las madrileñas colocarse tres abajo (67-64) y alargó la agonía. Se sufrió, pero se consiguió una victoria que vale un coliderato.