ORGULLO DE PAGO

MARTÍN SCHMITT - RABONA AL ÁNGULO

De niño mi deporte era el rugby. Y no se me daba nada mal. De hecho, con 15 años tuve el honor de representar al equipo del colegio junto a ya hombretones de 18. Y con esa edad, fui campeón de la sub 19 de la Unión de Rugby de Buenos Aires con mi club, el Belgrano Athletic. Tremendo orgullo. Lamentablemente, las lesiones y el estudio me alejaron de las canchas y no pude seguir los pasos de mi padre, que fue campeón cinco veces con el mismo club en Primera División en los años 60 y jugó un sudamericano (el del 63) con la camiseta argentina. Pero viví muy de cerca cómo mi mejor amigo, Gonzalo Camardón, llegaba a Los Pumas, el mayor orgullo para alguien relacionado al mundo del rugby. Incluso, llegó a disputar dos mundiales, el del 91 y del 99, con la camiseta que luce el jaguareté en el corazón.

Representar a tu club, a tu ciudad, a tu región o a tu país debe ser el honor más grande para un deportista. Y ni le cuento lo que puede significar para un chaval. En La Rioja, en algunas disciplinas, no basta con tener condiciones para representar a tu región. También hay que pagar. Desde hace un par de años, la Federación Riojana de Baloncesto oferta un programa de detección de talentos dirigida a benjamines, alevines e infantiles, con entrenamientos especializados un par de veces por mes, por el que hay que abonar 90 euros -un poco menos si se apunta al retoño antes de una fecha concreta-. Hasta ahí, todo correcto. Con lo que no comulgo es que de este programa salgan los representantes riojanos para las diferentes competiciones nacionales. Obligatoriamente hay que pasar por el aro salvo aquellos jugadores que la Federación tenga a bien becar. Con lo fácil -y bonito- que es ir un sábado por la mañana al Adarraga, lugar por el que pasan prácticamente todos los equipos de minibasket de la región, y descubrir los pequeños talentos desperdigados por los distintos clubes de la comunidad. Y a partir de ahí, sí, ofrecerles si quieren participar en el programa de jóvenes talentos.