Baloncesto

Impotente estreno del Promete

Un momento del partido de este miércoles / Sonia Tercero

Un Cadí La Seu coral arrolla a un conjunto riojano con Dongue y muy poco más | A las de Jacinto Carbajal les ha faltado alma y puntería para plantar cara a un rival que ha sentenciado en 25 minutos

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

El Cadí La Seu ha convertido el estreno del Campus Promete ante su afición en un calvario. Cuarenta minutos fueron demasiados para un encuentro que ya estaba sentenciado cuando restaban 15. Diferencias abismales (59-78) entre un equipo de Eurocup y un recién ascendido pero, sobre todo, diferencia entre un conjunto coral y otro que ha sido Dongue, un poquito de Blockton y nada más. Falto de ideas y de capacidad de reacción, el encuentro se les ha hecho eterno a las de Jacinto Carbajal, impotentes durante casi todo el choque.

No ha sido una primera buena mitad de las riojanas en dos aspectos clave: la defensa, tanto en la zona como en el tiro exterior, y el rebote. No mejoraría después. Demasiadas facilidades para un Cadí La Seu que ha salido a mil por hora y que ha sabido aprovecharse de las ventajas ofrecidas por las de Jacinto Carbajal. En los dos primeros minutos habían logrado colocar el marcador en un contundente 2-12. El castigo, en esos momentos, resultaba excesivo porque la puntería acompañaba a las catalanas mientras que las logroñesas se estrellaban contra el hierro una y otra vez. Pero, con el paso de los minutos, se convertiría en justo.

A pesar del primer vaivén (que no sería el único), el Promete ha logrado aferrarse al partido a tirones, con mucha presencia de Dongue y un triple de Ivanovic. Pero la inconsistencia era la clave. El Cadí encajaba los golpes sin que le dejasen marcas mientras que a las de Jacinto Carbajal los zarpazos les sumían en la incertidumbre. Con 18-24 se ha acabado el primer cuarto y una sensaciones encontradas.

El Promete sabía pero no podía mientras que el Cadí, sabía, podía y guardaba una velocidad más por si se complicaban las cosas. Tras una buena salida en el segundo cuarto (27-32, m. 14), las ilerdenses se han recompuesto de la mano de Pujol y de Yurena Díaz, que aparecía por dentro y por fuera para hacer daño. La diferencia ha comenzado a crecer y en cuatro minutos se ha convertido en un contundente 33-46, con el que se llegó al descanso.

La posibilidad de reacción se ha difuminado de manera abrupta. Los puntos de las riojanas los ponía casi en exclusiva Dongue, mientras que los recursos de las catalanas se multiplicaban para sorprender y hacer daño, sobre todo en la pintura, gracias a Moore, y desde media distancia, con Yurena y Pujos. La mayor renta del Cadí en el tercer parcial ha ascendido a 17 puntos (39-56) sin que las de Jacinto Carbajal encontrasen vías de anotación. Roselis Silva, errática, Stamenkovic, desaparecida, y Gidden, desasistida, permitían al Cadí plantear un partido cada vez más cómodo. No se ha roto la brecha y al último parcial se ha llegado con 43-60. Nada funcionaba en el Promete, que en más de seis minutos había sido capaz de anotar solamente cuatro puntos.

Restaban diez minutos pero resultaba evidente que iban a sobrar porque las diferencias así lo determinaban. Un rival cómodo, con calidad y puntería frente a un Promete lastrado por sus errores y ya arrastrado por la corriente pirenaica del Cadí La Seu. Un triple de Nogic ha colocado el doloroso 47-67. El tiempo se hacía demasiado largo para la sufrida afición riojana, que ya sólo esperaba a ver si sus jugadoras era capaces de maquillar el tanteador. No lo han logrado y el estreno se ha cerrado con aire fúnebre y un contundente 59-78 que deja abierto el camino a la mejoría.